| Las bolsas europeas aumentaron las pérdidas a media rueda pese a la segunda inyección de liquidez adicional que llevó a cabo el Banco Central Europeo (BCE). Los principales índices de los mercados de valores de Europa cedían una media en torno al 2,5 por ciento, si bien los descensos variaban de unas bolsas a otras.
Los parqués del Viejo Continente cayeron con fuerza en la apertura, arrastradas por las elevadas pérdidas de los parqués asiáticos y de Wall Street y, en general, por el temor a una escasez de liquidez en el sistema financiero.
La negociación en los mercados europeos estuvo acompañada en la sesión matinal de un ambiente de crisis, dijeron los operadores en Francfort.
La crisis de hipotecas de alto riesgo estadounidenses ha alcanzado al mercado de dinero, lo que ha obligado a varios bancos centrales a inyectar liquidez de forma conjunta, hasta ahora por valor de más de 182.000 millones de euros (248.430 millones de dólares), para evitar un colapso del sistema financiero por escasez de liquidez.
El Banco Central Europeo (BCE) adjudicó hoy 61.050 millones de euros, con un vencimiento de tres días y a un interés variable, en una segunda subasta de financiación rápida para inyectar liquidez en el sistema financiero.
El BCE adjudicó ayer en una subasta de financiación rápida, 94.841 millones de euros, cantidad que supera los 69.300 millones de euros inyectados el 12 de septiembre de 2001, un día después de los atentados de Nueva York.
En la misma línea actuaron, aunque con cantidades menores, la Reserva Federal estadounidense (Fed) el Banco de Japón, el Banco de Australia y el de Canadá. Otras entidades emisoras asiáticas mostraron su disposición a facilitar liquidez en caso de que sea necesario.
Tokio
La bolsa de Tokio registró hoy importantes pérdidas arrastrada por el desplome de las plazas europeas y de Wall Street, ante el temor de una crisis financiera en EEUU por la morosidad inmobiliaria.
El selectivo Nikkei cayó con fuerza hasta ceder 406,51 puntos, el 2,3 por ciento y cerrar en 16.764,09 enteros, mientras el segundo indicador Topix, que reúne todos los valores de la primera sección, acusó aún más el golpe dejándose 49,88 puntos, el 2,96 por ciento, y terminó la sesión en 1.633,93 unidades.
El principal indicador del parqué tokiota llegó a perder más de 500 puntos durante la jornada marcada por el nerviosismo inversor y la incertidumbre sobre la situación de los créditos hipotecarios de alto riesgo en EEUU.
El desencadenante de esta situación fue el anuncio del banco francés BNP Paribas de suspender de valor liquidativo tres fondos ante la "ausencia de precios de referencia y falta de liquidez".
La maniobra de la entidad francesa colmó el vaso de las dudas sobre la fiabilidad de las "subprime" estadounidenses, que consisten en prestamos hipotecarios a personas con alto riesgo de impago.
Lejos de apaciguar a los operadores bursátiles, las posteriores inyecciones monetarias de la Reserva Federal de EEUU, el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Japón (BOJ) para aumentar la liquidez en el mercado financiero hicieron pensar que el problema es más serio de lo que parecía en un principio.
Toshikazu Horiuchi, analista de Cosmo Securities, aseguró a la agencia Kyodo que los participantes en la plaza de la capital nipona optaron por reducir sus activos tras los movimientos de las entidades emisoras.
Por su parte, Kazuhiro Takahashi, experto de Daiwa Securities señaló que "todo se está precipitando y ahora nos damos cuenta de que vamos a tener que seguir encarando el asunto de los créditos inmobiliarios".
En Tokio, los bancos, las empresas de préstamos al consumo, y las aseguradoras fueron los principales perjudicados del día, así como mayoristas, compañías petroleras y mineras.
La otra cara de la moneda fue para la industria pesquera y maderera, que consiguieron terminar la jornada al alza. El sector financiero, con una caída general del 6,2 por ciento, fue el que lideró las pérdidas.
El Shinsei Bank fue el que más cayó de todos los valores del Nikkei, al bajar casi un 10 por ciento, o 43 yenes hasta los 390 yenes, seguido de Mizuho Financial Group, de nuevo el más intercambiado en términos de valor, que bajó finalmente 12.000 yenes hasta los 707.000 yenes.
Entre los gigantes exportadores nipones también se apreció una fuerte tendencia a la baja, como en el caso de Toyota, que cayó 180 yenes hasta los 7.090 yenes; Sony, que perdió 220 yenes hasta los 5.780 yenes, y Canon, que retrocedió 250 yenes hasta los 6.240 yenes.
En la primera sección, un total de 1.445 empresas bajaron mientras 235 avanzaron, frente a 44 que terminaron la jornada sin cambios. |
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