Por JUAN CERRUTI - Si el panorama en el frente internacional no mejora, en el Gobierno ya elaboran un “Plan B” para obtener financiamiento hasta fin de año. Con mercados cerrados, esta suerte de revival de la doctrina de “vivir con lo nuestro” tiene como eje un programa de ingeniería financiera que por estos días evalúa el equipo económico de Miguel Peirano. Los fondos que así se obtengan se sumarán a lo que se pueda “raspar” de acá hasta diciembre proveniente de Caracas y algún que otro préstamo de organismos internacionales.
Un punto ya está decidido: este año no habrá recompras de bonos en el mercado, pese a lo que establece el prospecto del canje de deuda. En su lugar el Gobierno apelará a un artilugio jurídico. Los casi u$s 900 millones en títulos públicos que debería rescatar en 2007 los tomará directamente de las carteras de otros dependencias públicas, básicamente de la Anses (que actualmente tiene títulos por u$s 1.200 millones), pero también del BCRA y de la AFIP.
Sucede que Economía puede computar las Letras del Tesoro y los adelantos del Central como deuda, y por lo tanto su cancelación es técnicamente un rescate.
La segunda parte del plan oficial consisten en precisamente utilizar la liquidez que se inyectará a los organismos públicos (más los fondos provenientes del superávit). La idea es volver a colocar letras internas a la ANSeS, la AFIP, o apelar a los citados adelantos del BCRA.
Negocio redondo. Así el Tesoro no sólo no pierde un peso por la recompra de bonos, sino que en el corto plazo se hace de los fondos necesarios para afrontar cualquier contingencia si el acceso a los mercados continúa cerrado. Para cubrir todo el año, al Tesoro le restan obtener cerca de u$s 2.000 millones. “La intención es salir al mercado en cuanto la situación financiera se tienda a normalizar. Pero no estamos apurados, tenemos maneras para cubrir el año”, dicen en el Palacio de Hacienda.
Economía está habilitado para captar adelantos transitorios del BCRA por hasta $ 4.000 millones. Según la carta orgánica de la entidad que conduce Martín Redrado, puede tomar adelantos de hasta 12% de la base monetaria y un adicional de 10% de la recaudación de los últimos 12 meses.
Otra opción es –apelando a una letra interna– que Economía tome dinero de otras dependencias del sector público más allá del Central. La ANSeS, por ejemplo, tiene depósitos por $ 12.500 millones, mientras que el PAMI tiene $ 2.500 millones.
Hace tres años que no se utiliza este tipo de financiamiento intra sector público. La última vez fue en 2004 en el marco de la reestructuración de la gigantesca deuda en default.
En el canje de deuda en default que se cerró en marzo de 2005 se establecieron dos mecanismos de recompra de bonos que el Gobierno debe cumplir hasta 2011. El primero establece aplicar la capacidad de pago inicialmente prevista para abonar intereses a los acreedores que no entraron al canje, a rescatar títulos. Se trata de unos u$s 320 millones anuales.
El segundo mecanismo de recompra prevé que se destinará el 5% de exceso de crecimiento por sobre lo estimado en el ejercicio de sustentabilidad de la deuda a rescatar títulos. En este caso se trata de algo más de u$s 500 millones.
Reunión con banqueros
Peirano se reunió ayer con los representantes de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA). El ministro volvió a exponer su concepto de “banca de desarrollo”, la cual promueve un financiamiento mixto (público y privado) destinado a la producción. El objetivo de fondo es alargar los plazos y bajar las tasas. Por ABA estuvieron el titular de la entidad, Mario Vicens, junto a Enrique Cristofani (Santander), Jorge Bledel (BBVA-Banco Francés), Juan Bruchou (Citibank), Eduardo Spangenberg (Standar Bank), Antonio Losada (HSBC), y Luis Caputo (Deutsche Bank). |