A pesar de que ningún analista firma hoy que la crisis ya terminó, existe cierto consenso en el mercado sobre temas que hacen a la cotidianeidad de los argentinos. Qué pasará con el dólar, las inversiones en ladrillos y hasta los plazos fijos, entre otras cosas. 1¿Cuál es el origen de esta crisis?
Entre 2002 y 2005, la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) dispuso que la tasa de interés de referencia se mantuviera en un piso mínimo. Esto entusiasmó a los bancos que se largaron a dar préstamos para financiar la compra de inmuebles y bajaron los requisitos para elegir al tomador del crédito. Los consumidores compraron viviendas de tal forma que hicieron que el precio de los inmuebles suba, lo que despertó la burbuja inmobiliaria. Para seguir alimentando el negocio los bancos securitizaron las hipotecas, es decir, las utilizaron de garantía para que el mercado les adelantara dinero y a cambio, entregaban un certificado representativo. Al transformarse en un activo financiero, se hicieron susceptibles de ser compradas por bancos de inversión y fondos de riesgo como inversión.
2¿Por qué los estadounidenses dejaron de pagar sus hipotecas?
En 2004, la Fed detectó que la economía estadounidense estaba creando inflación. Decidió entonces subir la tasa de interés y enfriar la economía. La tasa de interés llegó entonces a 5,25% anual. Al encarecerse el crédito, la demanda de bienes inmuebles bajó, los precios se desinflaron un poco y, al mismo tiempo la morosidad creció en forma considerable. Básicamente hay cientos de miles de estadounidenses que no están pagando sus créditos hipotecarios, porque la deuda contraída supera, ahora, el valor de las viviendas que compraron con esos préstamos. Fue entonces que los bancos de inversión se dieron cuenta que los títulos de propiedad no alcanzaban para cubrir las garantías. Les pidieron respuestas a los emisores de los títulos, pero éstos no tenían respaldo alguno por parte de muchos deudores hipotecarios. Muchos inversores decidieron entonces desarmar posiciones en este tipo de activos. Para responderles, los bancos debieron salir a buscar dinero y los bancos centrales se los prestaron a tasas inferiores a las de mercado. A la vez, se dio una crisis de confianza en los mercados de deuda.
3¿Cómo afecta todo esto a la Argentina?
La crisis tiene mucha influencia sobre la vida de los argentinos, tengan o no algún tipo de activo financiero. Como necesitan de hacerse de recursos, los bancos de inversión deciden vender primero sus activos más riesgosos. Éstos son los llamados “de riesgo emergente” y tanto acciones locales (en menor proporción) como los bonos argentinos (en mayor) forman parte. Esto hace que al desprenderse de bonos, el precio de los títulos baje y que el rendimiento que ofrecen se mueva en forma inversamente proporcional, es decir que el inversor le pida un mayor rendimiento al título. Por lo tanto para endeudarse, la Argentina (y los argentinos) deben pagar una mayor tasa de interés (ver pregunta tasas).
4¿Se puede disparar el dólar?
Al aumentar la desconfianza, hay inversores que venden bonos y acciones y compran dólares. Además, hay muchas personas que deciden salir de fondos comunes y refugiarse en esta moneda. Esto presiona sobre el valor del billete que, sin embargo fluctúa en una banda de $3,10-3,20, según sostienen, controlado por el Banco Central. Es justamente esta entidad la que interviene en el mercado cambiario como un jugador más para corregir las “distorsiones” que no vayan en línea con su estrategia. Los especialistas sostienen que no hay peligro de retención de depósitos porque a diferencia de los 90, hoy, una parte mayoritaria del negocio bancario es en pesos y no en dólares.
5¿Cómo afecta la crisis a las tasas de los préstamos bancarios?
Los entendidos dicen que habrá que prepararse para pagar, cuanto menos, una tasa de interés más cara por los créditos, en primera instancia, a través de plazos más cortos. El costo del dinero que se presta entre las entidades bancarias locales a corto plazo -llamado call money- ha registrado volatilidad en el último tiempo, pasando de 8% anual a casi 30% aunque sólo por unas pocas horas. Ayer cerró por encima del 10%. En la Argentina, el Banco Central debió salir a enfriar las tasas. Si este escenario se mantiene, los bancos respetarían al línea alcista de las tasas y las líneas de préstamos pasarían a ser más caras.
6¿Hoy conviene renovar el plazo fijo?
Los especialistas sostienen que probablemente convenga más que antes. La falta de liquidez hizo que los bancos ofrecieran mayores tasas por los plazo fijo. De hecho hoy, están pagando entre 9 y 10% anual a un plazo de 90 días e incluso la expectativa es que vayan en aumento para plazos mayores. La evolución también se vio en otros instrumentos. Los rendimientos promedio en el mercado de cheques de pago diferido han aumentado casi 300 puntos básicos, del 10% al 12,8% anual. También en las tasas a las que cortan los fideicomisos financieros que llegan hasta el 16% anual.
7¿Es un buen momento para comprar acciones y bonos baratos?
Los analistas piensan que estos precios son una oportunidad, siempre y cuando se estabilice el escenario internacional. Sin embargo, no hay un sólo pronóstico y las recomendaciones son variadas. Para aquellos que tienen poca aversión al riesgo, el consejo principal es la diversificación y, en el mercado de bonos, evitar a aquellos títulos de larga duración que son más volátiles.
8¿El dinero en cuentas de EE.UU. está a salvo?
Tanto en Estados Unidos como en Argentina los depósitos tienen garantía, no así las acciones y los títulos públicos. En EE.UU. se garantizan todos los depósitos hasta u$s 100.000 mediante un fondo de garantía al cual contribuyen los propios bancos, pero que en caso de insuficiencia es sostenido por la Tesorería.
9¿Qué puede pasar con el mercado inmobiliario local?
Analistas piensan en un crecimiento moderado del mercado inmobiliario, sostenido en parte por la inflación, ya que en un contexto de suba del costo de vida y tasas de interés negativas versus la inflación, los ladrillos siguen siendo un buen negocio. Por supuesto el encarecimiento del crédito agrega un factor más a la desalentadora ecuación de precios de inmuebles en dólares y salarios en pesos.
10¿Hasta cuándo puede durar la crisis?
En idioma médico, los analistas dicen pronóstico reservado. En el teatral equivaldría a un mutis por el foro. Si se repregunta, hay un sector que estima que este escenario puede durar entre dos y tres meses, hasta que se de un sinceramiento y se puedan evaluar bien los daños financieros. Esto no implica que los activos vayan a bajar su precio todo ese tiempo. |