Por Florencia Donovan - Inevitablemente, la fuerte liquidación de bonos y de acciones –el índice Merval llegó a caer en la rueda casi 9% y los títulos hasta 15%– se tradujo ayer en una mayor demanda de dólares. En las pizarras del microcentro porteño, el billete se ubicó así en $ 3,16 para la compra y $ 3,20 para la venta, el valor más alto desde comienzos de 2003, al tiempo que en el segmento mayorista, donde operan los grandes inversores, cerró a $ 3,15, en gran medida gracias a las ventas que a última hora realizó el Banco Central (BCRA).
La autoridad monetaria habría vendido un neto de u$s 30 millones, aunque en los bancos durante el día se llegó a especular con que las intervenciones habían sido mayores (algunos hablaron de hasta u$s 60 millones).
Y es que en las mesas de las entidades financieras se palpaba un gran nerviosismo. No había variable que ayudara a levantar un poco el ánimo: mientras los bonos se desplomaban, las acciones se derrumbaban, el dólar subía y hasta las tasas de interés en pesos, que venían bastante controladas en los últimos días, volvieron a resentirse. La tasa call, como se conoce a la tasa que se paga por los préstamos a un día de plazo entre bancos, se transó ayer en torno al 15%, cinco puntos por encima del miércoles, aun a pesar de que el Nación estuvo durante la rueda ofreciendo liquidez en el mercado.
Desde el BCRA, no obstante, la intención sería hacer uso de todas las herramientas necesarias para reducir el costo del dinero de forma inmediata. Con ese objetivo es que hoy la entidad empezará a realizar en el mercado subastas de pases activos. Los pases son préstamos que tienen como garantía títulos, en este caso, serán Lebac y Nobac del Central. A través de este nuevo mecanismo, que fue aprobado ayer por el Directorio del BCRA, la entidad que preside Martín Redrado realizará a lo largo del día subastas de pesos. La demanda de los bancos será la que definirá la tasa de interés y el plazo. Las entidades financieras deberán pagar por este tipo de préstamos el equivalente a la tasa Badlar –la que se paga por plazos fijos de más de $ 1 millón– más un diferencial.
Para evitar que los bancos realicen ofertas indiscriminadas de pesos, cada entidad podrá presentar, como máximo, 3 operaciones y, por un monto total que no podrá superar el 10% del importe a ser subastado por el Central en cada oportunidad.
“En función de cómo evolucione el mercado mañana (por hoy), de cómo sea la liquidez podrían evaluarse nuevas medidas”, reconoció una alta fuente del BCRA, que pidió no ser nombrada. Entre las medidas que baraja el Central una de las más avanzadas es la de flexibilizar las normas contables para reducir el impacto que podrían tener sobre las carteras de los bancos las caídas de precios de títulos públicos y de Lebac y Nobac. La idea sería contabilizar los títulos como “disponibles para la venta”, por lo que una caída en su cotización implicaría una reducción patrimonial para los bancos, no así de su rentabilidad.
Hasta ahora, el BCRA venía utilizando la recompra de Lebac y de Nobac como principal herramienta para inyectar liquidez al mercado. La entidad también tenía la ventanilla de pases tradicionales, al 9,25%, pero había optado por no utilizarla, debido a que la tasa de interés en este caso había quedado muy por debajo de los niveles de mercado. A diferencia de estos nuevos pases que licitará hoy, los repos o pases tradicionales tienen una tasa de interés prefijada. “No íbamos a darle pesos al 9% a los bancos para que compren más dólares o para que se den vuelta y lo vendan en call al 15%”, explicaron fuentes del BCRA.