LONDRES - El yen se iba debilitando frente al dólar a medida que se restablecía una calma relativa en los mercados financieros tras el mensaje tranquilizador de responsables económicos de EEUU. Según aseguró el martes el presidente de la Comisión de Bancos del Senado, Christopher Dodd, el presidente de la Reserva Federal de EEUU, Ben Bernanke, estaría dispuesto a utilizar "todos los medios a su disposición" para tranquilizar a los mercados financieros. Ayer, Bernanke y Dodd mantuvieron una reunión en la que también participó el secretario del Tesoro, Henry Paulson. Estas declaraciones parecen haber aplacado los nervios de los inversores, a juzgar por el cierre positivo de algunos índices neoyorquinos y la estabilidad observada en Asia. Por el contrario, el yen sufre ventas ya que el disminuir levemente la aversión al riesgo los inversores optan por vender divisas de baja rentabilidad como el yen y el franco suizo. Sin embargo, los analistas dudan que el respiro de los mercados se perpetúe y las expectativas de un inminente recorte de tipos en EEUU se han visto un poco empañadas por los comentarios del responsable de la Reserva Federal de Richmond, Jeffery Lacker, que dijo ayer que la volatilidad no es razón suficiente para rebajar el precio del dinero. Ahora, todos esperan la rueda de prensa del Banco de Japón tras la reunión sobre tipos que comienza hoy. Se espera que el banco nipón no varíe las tasas en su anuncio de mañana jueves, aunque los analistas estarán atentos a cualquier comentario sobre los carry trades. En las últimas semanas, la crisis crediticia aceleró el abandono de las carry trades (toma de préstamos en economías con bajos tipos de interés como Japón para invertirlo en otras de tipos más elevados como el euro o el dólar australiano) contra yenes por la aversión de los inversores al riesgo. "Es probable que haya preocupación por que el fortalecimiento del yen termine afectando a los hogares japoneses y a su vez al consumo", comentan en BNP Paribas. Entre tanto, el euro estaba plano frente al dólar y la libra se mantenía firme. |