El mercado local mostró ayer la primera señal de normalización (si por tal se entiende el clima en que había desarrollado sus operaciones en los últimos años) justo al cumplirse un mes del inicio de la ola de ventas que aceleró la desvalorización de los principales activos argentinos, en especial, la de los bonos públicos. Aunque de manera muy tímida, reaparecieron las primeras órdenes de compra originadas en el exterior y dirigidas básicamente a uno de los instrumentos de deuda doméstica considerados más seguros: las letras emitidas por el Banco Central.
Se trata, en definitiva, de inversores que se mostraron dispuestos a reingresar dólares en la Argentina para comprar deuda en pesos, algo impensado hace apenas una semana.
El movimiento se derramó luego hacia otros títulos de la deuda y sirvió para fortalecer la tendencia alcista que ya mostraban algunos de los bonos en pesos indexados más golpeados, como el Discount y el Bogar 2018, que -llevados por esa demanda- aceleraron su mejora para pasar a ganar de 3 a 4% promedio en la última hora de operaciones.
El dato entusiasmó a operadores y analistas locales tanto o más que el fuerte repunte que registraron los precios de los bonos y las acciones ayer, un movimiento favorecido por las cotizaciones de "baratija" que pasaron a tener muchos papeles argentinos a los ojos de un mercado que deja de lado lentamente el temor para ilusionarse con que un próximo recorte de tasas en Estados Unidos ponga fin al tembladeral financiero global.
Recomposición
Ocurre que si la demanda externa por activos locales reaparece la recomposición de precios que mostraron las acciones en los últimos tres días y los bonos ayer quedaría asegurada y pasaría a tener chances de sostenerse en el tiempo. "Nadie piensa en volver a los valores de hace un mes, porque esta crisis tendrá un costo y es ilógico imaginarlo cuando las elecciones se acercan, con todo lo que eso implica en el ánimo de quienes arriesgan dinero con sus apuestas. Pero daría la posibilidad de acercarse a ellos", explicó un avezado operador que solicitó reserva de su nombre por pedido de la firma a la que representa.
Si así fuera, el camino por recorrer no sería poco. Para verlo en perspectiva vale tomar algunos ejemplos:
- El Discount en pesos, aún castigado por la crisis de confianza sobre la medición de inflación, valía $ 136 hace un mes. Ayer cerró a $ 112,50 y tras ganar 4,07 por ciento.
- El índice Merval de la Bolsa estaba levemente por encima de los 2300 puntos. Ayer, pese a que acumula un alza superior al 9% en tres ruedas, apenas logró ubicarse arriba de los 2000.
La magnitud de las pérdidas acumuladas desde el inicio de la corrida local no empaña la muy buena jornada de negocios que vivió la plaza local ayer, que sirvió para seguir tranquilizando a inversores, operadores y gerentes financieros de empresas por igual.
El mejor tónico para su ánimo fue el aumento que evidenciaron las tasas de rendimiento de los bonos del Tesoro de EE.UU., especialmente los de la parte baja y media de la curva, lo que habla de una pausa en la toma de coberturas. Por ejemplo, la tasa del T-Bond a 10 años subió del 4,60 al 4,65% anual, y la del mismo papel, pero a vencer en dos años, se disparó 16 puntos (quedó al 4,20%), el mayor incremento en un día desde mayo de 2005.
Y la tranquilidad que ganó a Wall Street y las principales plazas de Asia y Europa tras comprobarse que la Reserva Federal de EE.UU. continuaba inyectando dinero en el sistema financiero, en un esfuerzo para desbloquear a los mercados de crédito del ahogo sufrido por la propagación de la crisis hipotecaria (liberó otros US$ 2000 millones y acumula ya 103.250 millones desde el 9 del actual) mientras el Banco Central Europeo anunciaba que hoy refinanciará a largo plazo otros US$ 54.000 millones en una operación adicional que busca asegurar la disponibilidad de fondos en esa plaza.
En este marco mucho más propicio, la tasa de riesgo argentino cayó entre 24 y 30 puntos: cerró en 465 el que mide JP Morgan (y sólo computa bonos en dólares bajo ley extranjera) y en 580 el que confecciona la consultora local Ecolatina y contempla también la deuda en pesos y bajo jurisdicción local.
Sin embargo, aún es prematuro para decir si la crisis ha sido superada. "Es obvio que están mejor los mercados. Pero la definición virtuosa estará de la mano de alguna buena noticia del exterior", dijo, cauteloso, Antonio Cejuela, de Puente Hnos.
Por Javier Blanco
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