Los títulos locales avanzaron en promedio el 1,1%, con un rango alcista de hasta el 1,5% y bajas selectivas de hasta el 0,8%, de acuerdo a las características de cada activo y el mercado donde se comercializaba.
A primera hora aparecieron ventas puntuales de inversores que preferían dolarizar sus posiciones en efectivo, lo que llevó al mercado a un promedio negativo en torno al 1%, mientras se evalúa el devenir de los volátiles mercados externos.
Operadores dijeron que la prudencia se evidenció en un recorte de los negocios, donde los vendedores eran reticentes a desprenderse masivamente de la deuda argentina y los compradores peleaban por los precios.
Las expectativas de una baja en la tasa de los fondos federales de la Reserva Federal de los Estados Unidos para calmar las recientes turbulencias de las plazas globales, genera cierto optimismo.
Pero los operadores aseguraban que esa posibilidad todavía no alcanza para recomponer totalmente la confianza en los bonos de los mercados emergentes, en especial sobre los volátiles títulos argentinos, a diferencia de los brasileños y mexicanos.
La plaza argentina estuvo seriamente afectada en las últimas semanas por una masiva fuga de fondos a raíz de los temores a las consecuencias globales de la crisis del sector de hipotecas en los Estados Unidos. El índice de riesgo soberano de Argentina (EMBI ), que elabora el banco J.P. Morgan y que mide el diferencial de tasa entre los bonos locales sobre sus similares de los Estados Unidos, bajaba 16 unidades a 455 puntos básicos.
Este indicador también fluctuó de negativo a positivo durante toda la jornada, en línea con los cambios en las cotizaciones de los bonos en los mercados domésticos.
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