El mercado doméstico dejó ayer a la vista todos sus temores por el costo que la crisis financiera internacional pueda agregar a una economía nacional que, más allá de las políticas que lleva adelante el Gobierno para asegurar su expansión en el corto plazo (con la vista puesta en las elecciones de octubre), enfrenta fuerte desafíos en los años venideros.
En este contexto de dudas, el índice Merval de la Bolsa porteña se desplomó 4,36% y se hundió nuevamente por debajo de los 2000 puntos, que parecían ser su sostén, al ubicarse en 1985,9 unidades. Una baja generalizada entre los títulos de la deuda pública hizo saltar 17 puntos la tasa del riesgo argentino, lo que corroboró que el mercado internacional seguirá vedado para los requerimientos financieros domésticos.
La magnitud y contundencia del repliegue inversor quedó a la vista porque ningún papel que integra el panel Merval pudo terminar la jornada sin pérdidas, más allá de que, en algunos casos, hay empresas que se ven subvaluadas.
El sector más golpeado volvió a ser el bancario, en un escenario de tasas en alza y dolarización progresiva de las carteras. Los bancos Hipotecario y Patagonia cayeron 6,3%; Grupo Financiero Galicia, 5,7%; Banco Macro, 5,1%, y Banco Francés, 5 por ciento.
No los ayudó siquiera que la agencia Standard & Poor´s (S&P) reconociera en un informe que los bancos locales están hoy "mejor posicionados" para enfrentar escenarios internacionales adversos.
En el sector siderúrgico, Tenaris retrocedió 3,9%, hasta $ 72 por acción; Siderar cayó 3,6%; Acindar, 3,5%, y Aluar, 3,4 por ciento. Hasta las acciones energéticas se desvalorizaron en un contexto de huida hacia activos de calidad, en el mundo, y hacia el dólar, en la plaza local. Así, por ejemplo, cedió 5,3% la acción de Pampa Holding y perdieron un 2,8 y un 1,9 por ciento las de las centrales Costanera y Puerto, respectivamente.
"En cierto modo, esta caída era de esperar porque algunas acciones habían ganado 10 por ciento en una semana", comentó Juan Diedrichs, asesor de inversiones de Capital Markets.
Los títulos argentinos acompañaron el desarme generalizado en posiciones tomadas en papeles emergentes, aunque sufrieron un castigo mayor que otros, como ya se hizo usual.
El grado de desconfianza hacia la situación nacional queda a la vista cuando se observa que los títulos que más recortaron fueron aquellos en dólares, pese a que la cotización del dólar en la plaza doméstica mantiene una tendencia alcista.
El Par en dólares con legislación extranjera retrocedió 3,15% y el mismo bono, pero emitido bajo ley local, perdió 4,6%. El Discount en igual moneda cedió 1,25 por ciento. Entre los bonos de moneda local, el Par en pesos perdió 2,15%, el Bogar 18 cayó 1,8% y el Discount cedió 1,38 por ciento.
Javier Blanco
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