Los operadores enfrentan una semana corta por el feriado de hoy en EE.UU., pero de grandes definiciones. El Beige Book de la Fed y los datos de empleo americano serán claves Los operadores tendrán que estar bien despabilados desde mañana y hasta el viernes. Y la razón –aún cuando se descuenta que la volatilidad seguirá estando a la orden del día–, se debe a que nadie dentro del mercado podrá dejar de analizar con lupa la gran cantidad de datos económicos que se difundirán.
De qué estamos hablando: del dato de inflación local de agosto (se proyecta un alza del 0,6%-0,7%), como también de la importante agenda de indicadores americanos, la cual permitirá en mayor o menor medida algún tipo de indicio sobre cómo la crisis hipotecaria está afectando a la primera economía del mundo. Salvo hoy, que es feriado nacional en EE.UU., desde mañana se publicarán datos frescos sobre el mercado de vivienda, el Beige Book de la Reserva Federal (libro bendito que refleja las perspectivas que la Fed tiene sobre la evolución económica) y el informe general sobre la situación del mercado de empleo durante agosto.
Pero vayamos día a día. Y acá la realidad muestra que, descontada la rueda de hoy que promete ser tranquila debido al feriado, el resto de las jornadas financieras será intenso. Puntualmente, en EE.UU. mañana se difunde el ISM manufacturero de agosto y el gasto de construcción de julio. En tanto, el miércoles, llegarán las solicitudes de hipotecas, el informe ADP de empleo y las ventas de viviendas pendientes en julio. Es más, ese mismo día pero por la tarde, se conocerá el famoso Beige Book de la Fed.
Frente a otra desilusión
Por su parte, el jueves, el dato clave para el mercado local estará bien cerca. Más precisamente, en la city porteña con la difusión del dato de inflación de agosto. Lamentablemente, y tras varios meses de desilusión por las continúas manipulaciones del indicador, las expectativas de poder observar un alza al menos cercana a la que hoy muestran las góndolas de los supermercados es mínima.
Según el mercado, el IPC de agosto podría mostrar –sólo en el mejor de los casos– un alza de entre 0,6% y 0,7%. En julio pasado, el dato se ubicó en 0,5% y en agosto de 2006, en 0,6%
“Estamos desencantados. Nadie ya sabe qué esperar del IPC”, resaltó un operador. Y aunque en las últimas horas corrieron entre las mesas rumores de una posible normalización en el Indec, desde un banco destacaron que “esto no es la primera vez que se escucha y después no pasa nada. Pensamos que sólo un dato del 1% permitiría una reacción positiva de los bonos, que no tienen hoy demanda externa genuina”. Pero atención: hay más para tener en mente durante esta semana. El viernes, llegan los datos de empleo de EE.UU. Las proyecciones del mercado muestran que se espera que la tasa de desempleo de agosto se mantenga sin cambios en el 4,6%, mientras que la creación de puestos de trabajo no agrícola sea de 107.000. En julio, la creación fue de 92.000.
“Los datos del viernes serán clave para analizar que consecuencia tuvo la crisis hipotecaria sobre el empleo. Pienso que si salen dentro de lo esperado o por encima, el mercado concluirá que todo sigue básicamente tranquilo, en especial, por el impacto que pueda existir sobre el consumo si el empleo cae”, destacó un analista.
Por último, no hay que olvidar que el 18 de septiembre próxima será la reunión de la Fed. La realidad es que el mercado ya descuenta con un probabilidad de más 80% que Bernanke recorte la tasa de referencia del actual 5,25% anual. Además, el próximo jueves, se conocerá la decisión sobre las tasas del Banco Central de Europa (BCE) y el de Inglaterra. Las proyecciones de los analistas esperan que el BCE mantengala tasa en el 4% e Inglaterra en el 5,75% anual.
|