Los negocios en la plaza financiera y cambiaria local quedaron reducidos ayer a su mínima expresión por el feriado del Labor Day (Día del Trabajo) que paralizó las operaciones en Wall Street. Ocurre que, si bien la interrelación entre ambas plazas es creciente, la dependencia local respecto del mercado norteamericano se hizo insoslayable a partir de la denominada "crisis de las hipotecas" y de los escasos "disparadores" de negocios con que cuenta el mercado argentino, en un contexto dominado por indefiniciones de cara a las próximas elecciones presidenciales.
Este cuadro de situación quedó extremadamente a la vista ayer por el exiguo volumen de negocios operado: - Apenas se realizaron negocios por $ 9,6 millones en acciones domésticas, una cifra a la que se llegaría sólo si un inversor compraba o vendía 128.000 papeles de Tenaris, una de las cotizantes.
- Sólo un papel, de los 60 que registraron algún movimiento, superó el $ 1 millón en transacciones: fue Pampa Holding, que operó $ 1,46 millones.
- Entre la Bolsa porteña y el Mercado abierto Electrónico (MAE) registraron operaciones por unos $ 500 millones con bonos de la deuda, un monto siete veces inferior al negociado en pases por los bancos y cinco veces inferior al promedio de una jornada que pueda considerarse "normal".
- En la mucho más movida -desde hace un tiempo- plaza cambiaria local apenas hubo compras y ventas por 166,97 millones de dólares, cuando el viernes se habían negociado US$ 664,6 millones y un día antes, US$ 655,90 millones.
Carteras sin cambios
"Fue un día netamente afectado por el feriado, ya que en estos momentos estamos pendientes de los acontecimientos en el sistema financiero de Estados Unidos y nadie se animó a realizar demasiados cambios en sus carteras", evaluó Leopoldo Olivari, de Bacqué Sociedad de Bolsa, al describir la jornada. "Las decisiones de los inversores pasan desde hace semanas por las señales dadas desde Estados Unidos", coincidió Marcelo Paccione, analista de ConsultCapital, al hablar con la agencia Reuters.
El nivel de parálisis que mostró la actividad hace que hablar de los precios sea casi ridículo. Pero si alguien apegado a las estadísticas debe saber que la jornada cerró con un alza del 0,45% en el Merval y un aumento de dos puntos en la tasa de riesgo financiero IRFE, que se produjo como resultado de la tendencia bajista que mostraron la gran mayoría de los bonos argentinos, especialmente aquellos nominados en pesos indexados, en medio de denuncias de la próxima aparición de un nuevo índice inflacionario "maquillado".
Para hoy se aguarda un mercado pendiente de los datos sobre gastos de construcción en EE.UU. y de las proyecciones que sobre esa economía vuelca la Reserva Federal en el Beige Book.
Javier Blanco
|