Las posibilidades de reacción de los bonos de la deuda indexada, que cotizan en su mínimo nivel en dos años, parecen cada vez más acotadas.
Al perjuicio que les provocó la poca transparente intervención del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y el consecuente cambio de metodología nunca explicado en las mediciones de inflación, se suman las sucesivas declaraciones de importantes figuras del Gobierno, que insisten en avalar este tipo de irregularidades, hoy bajo investigación de la Justicia.
Ayer le tocó el turno a la candidata oficialista y esposa del presidente Néstor Kirchner, Cristina Fernández, quien sostuvo que "hay intereses financieros" detrás de las críticas a la manipulación de los índices de inflación, tras recordar que "el 42% del total de la deuda está indexada por CER (equivalente de la inflación) y cada punto de inflación significa US$ 421 millones".
Repitió así el argumento al que su esposo había acudido cuando abrió las sesiones parlamentarias de este año y cuando acusó a fondos extranjeros de vender títulos para provocar un marcado descenso en sus cotizaciones y ampliar las dudas sobre las mediciones de inflación.
Igual que lo había hecho el Presidente, obvió un dato clave: si subestimando la inflación el Gobierno se ahorró un aumento de la deuda, permitiendo que el precio promedio del dólar en la plaza local salte de $ 3,08 a los $ 3,20 de la actualidad licuó buena parte de ese ahorro (el equivalente a unos 4 puntos de inflación negada), ya que un 50% de la deuda está contraída en esa moneda.
Panorama complicado
En este marco, como había ocurrido el lunes, ayer la mayoría de los bonos emitidos en pesos indexados volvieron a caer. En el tramo largo, el Discount en pesos retrocedió 0,13%, el Bogar 18 perdió 0,33% y el Par en igual moneda cayó 0,5%, con lo que se mantiene al 30% de su paridad, es decir, cotizando como un bono "basura". Y nada se modificará a menos que el Indec sorprenda mañana con un dato inflacionario más realista, una posibilidad a la que el mercado asigna una chance cercana a cero.
Por el contrario, los que se valorizan son los bonos en dólares, porque ya nadie en el mercado cree que el precio de ese billete baje y, además, aparecen liberados del riesgo de manipulación. De hecho, ayer subió 2,15% el Discount en dólares emitido bajo ley argentina (cotiza con una paridad del 80%, vs. la del 72% que muestra el mismo bono pero en pesos y con ajuste CER), y 1,1% el cupón atado al PBI colocado en iguales condiciones. Además, avanzaron 0,71 y 0,20% los Bonar VII y X, respectivamente.
De esta manera, la mayoría de la deuda argentina sigue a contramano de la recuperación que muestra el resto de los papeles emergentes en un marco global de mercados más calmos.
Javier Blanco
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