Las plazas más importantes del mundo corroboraron ayer que no logran salir de la alternancia de subas y bajas que desde hace dos semanas dejó a todas más o menos en el mismo nivel de precios. La ciclotimia ratifica que los grandes inversores no definirán sus nuevas apuestas hasta no contar con datos que les permitan dimensionar el costo efectivo que la crisis de las hipotecas en Estados Unidos tendrá sobre la economía real.
La descripción vale para todos los mercados y para la gran mayoría de la deuda emergente, con excepción de la emitida por la Argentina, Venezuela y Ecuador, cuyos valores se mueven con una dinámica propia y distinta.
Ese cuadro de situación se corroboró ayer, cuando, esta vez alentada por buenos datos sobre la situación de la economía norteamericana, Wall Street reaccionó al alza y arrastró consigo a casi todas las bolsas europeas y de la región, como un día antes las había llevado en la dirección contraria tras conocerse estadísticas desalentadoras. ¿Qué la impulsó esta vez? Que la productividad del segundo trimestre de esa economía fue revisada al alza según el Departamento de Trabajo de EE.UU. (se ubicó en 2,6% frente al 1,8% calculado anteriormente), en una jornada en la que se conoció además que los pedidos de seguros de desempleo cayeron inesperadamente a 318.000, cuando los analistas pronosticaban una cifra de aproximadamente 330.000 solicitudes.
Estos datos animaron a algunos inversores a retomar posiciones de riesgo, un arbitraje que quedó a la vista por el alza de 6 puntos que mostró la tasa de rendimiento del Bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años, que subió de 4,46 a 4,52% por las ventas que hicieron a ese papel perder valor, mientras los tres índices demostrativos de los ánimos en Wall Street (Dow Jones, S&P y Nasdaq) se movieron al alza con avances del 0,32 al 0,44%, según el caso.
A su vez, aprovechando este clima algo más benigno, el índice Merval de la Bolsa porteña avanzó 0,86% en una jornada activa de negocios en la que se registraron casi tantos negocios con papeles locales como con certificados de acciones extranjeras ($ 81,4 millones vs. 74,5 millones), algo atípico.
La mayor alza del panel líder fue para Siderar, que subió 2,9%, en tanto que se movieron en la misma dirección Tenaris ( 1,3%) y Acindar ( 0,5%) y fue en sentido contrario Aluar (-1,25%). Pero la baja más profunda correspondió a Banco Hipotecario, que había sorprendido anteayer al ganar 8% en una mala jornada, pero ayer cedió buena parte de ese terreno: cayó 6 por ciento.
"Tuvimos un día sin sobresaltos con un Merval que acompañó la tendencia externa", describió Leopoldo Olivari, operador de Bacqué Sociedad de Bolsa, antes de agregar que hubo compras selectivas de acciones del grupo energético Pampa Holding y de la petrolera brasileña Petrobras, que por ese empuje cerraron la rueda con avances del 2,66 y del 2,75% respectivamente.
Javier Blanco
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