El euro ha moderado el fuerte descenso que experimentó ayer frente a la divisa estadounidense, pero no detiene las caídas, y se sitúa en su cambio mínimo desde mediados de abril. El buen dato ayer del indicador ISM industrial en Estados Unidos fue un nuevo estímulo para los inversores, que encuentran un nuevo motivo para apostar por la recuperación del motor de la economía mundial, mientras la eurozona persiste en su estancamiento.
En el mercado de divisas de Francfort, a las 10.00, hora española, un euro se pagaba a 1,0795 dólares, un retroceso del 0,2% frente al cambio de ayer, cuando el Banco Central Europeo (BCE) fijó el cambio considerado oficial en 1,0849 dólares. |