Por JULIÁN GUARINO - Lo más probable, cuando nos castigaban por decir una mala palabra en el colegio y nos mandaban al rincón, era que al día siguiente, de nuevo en clase, uno podía repetir al detalle todo el diccionario, pero de ninguna manera se le iba a escapar la palabra que había sido motivo de la sanción.
Algo así, pero en el idioma de la tasas de interés, ocurrió ayer. Después de haber mencionado la última semana que estaba preocupado por la inflación, el titular del BCRA salió a poner paños fríos en la que había sido su principal falencia, la suba de las tasas de interés: pero no lo hizo con palabras, sino con hechos. El objetivo último y urgente es que los bancos bajen las tasas de interés que cobran por sus productos como los créditos hipotecarios, personales y prendarios, que han registrado un aumento considerable en las últimas semanas de entre 2 y 3 puntos porcentuales como consecuencia de la falta de dinero en el mercado, un escenario que fue creado por la crisis global que disparó la endeble situación de hipotecas en EE.UU y que ahora la entidad busca remediar.
“Nuestra propuesta es que si los bancos consiguen el dinero más barato, no hay razón para convalidar un costo mayor en las tasas de interés que le cobran a la gente. Es injustificable el nivel de algunos aumentos”, señaló una alta fuente del Central.
En rigor, el BCRA salió ayer a ofrecerles a los bancos $ 1.000 millones a 7 días y a una tasa fija del 11% anual. Y aunque sólo se tomaron $ 15 millones, la medida tuvo efecto: si bien el costo de la plata que los bancos se habían prestado entre ellos el viernes había fluctuado entre 12,25% y 12,5% anual a 1 día de plazo, ayer tamaña muestra de fuerza tuvo sus frutos y las tasas quedaron reducidas a 9,75% en los bancos de primera línea y en 10,25% en los de segunda.
“Esto hizo caer las expectativas de mayores tasas”, señaló Daniel Bou-khair, del Banco La Pampa. “La fuerte presencia del BCRA prestando dinero a tasa fija tuvo un efecto contundente”.
Se trató de la primera vez que la entidad puso en marcha préstamos contra títulos públicos en garantía pero a una tasa fija. La medida, que había sido anunciada el fin de semana, forma parte de un conjunto de mecanismos que la entidad rectora ha comenzado a utilizar para disminuir la presión en el costo del dinero. Además, se llamó a tres licitaciones por un total de $300 millones cada una a plazos de entre 1 y 7 días. En la primera de ellas, se colocaron $ 10 millones a 7 días de plazo a tasa Badlar. El resto de las licitaciones fueron declaradas desiertas, excepto las de recompra de Notas a 93 días de plazo donde se adjudicó $1 millón (ofrecerá $ 500 millones diarios en todas las variantes).
Cuánta plata que tengo
Hasta ayer, en el mercado financiero se especulaba con una nueva etapa, donde Redrado comenzaría a convalidad tasas de interés más cercanas a la realidad inflacionaria y a permitir que las entidades bancarias le pusieran nuevos niveles al crédito hipotecario, prendario y hasta personal. Sin embargo ayer, el titular del BCRA sacó a relucir su ciclópea billetera y de un billeterazo dejó a las tasas de interés “así de chiquititas”, incluso en la misma línea de los niveles pre-crisis. El efecto buscado es el mencionado: si los bancos pueden tomar dinero más barato, lo mismo tendrían que hacer las entidades con el público: todo sea por no ligarse un reto. |