Por JUAN CERRUTI - Entre las consultoras privadas e inclusive en algunos despachos oficiales ayer había inquietud. Es que cada vez se percibe con mayor nitidez que lejos de enfriarse, la inflación en la Argentina no sólo está alta sino que se acelera. En general existe consenso –entre los privados, por supuesto– que la inflación en el país se instaló por arriba del 20% y ronda el 25% anual.
La manipulación de datos que realiza el Gobierno es escandalosa y ya nadie cree en las estadísticas del Indec. Ayer la propia directora de Estadísticas de Mendoza, Patricia Giménez, salió a denunciar que las cifras publicadas casi a la medianoche del lunes (con una demora de siete horas) no se condicen con las que ella misma envió al organismo de estadísticas. Según Giménez, la inflación de Mendoza en agosto fue del 3,1%, pero el Indec intervenido por el secretario Guillermo Moreno sólo publicó 1,5%.
Pero más allá de este nuevo capítulo en la intervención al instituto de estadísticas, el dato clave es que la inflación en la Argentina se está incrementando. Hoy se estima en más de 20% la verdadera suba de precios en los últimos 12 meses.
Son varias las provincias que muestran cifras alarmantes. Por ejemplo, Mendoza y San Luis, dos distritos que se resisten a la intervención, superan ese 20%. Pero también se registra una inflación similar en otras provincias que no están incluidas en el IPC Nacional, por caso La Pampa (25,5%), Jujuy (25%), Chubut (24%) y Misiones (22,4%). Es decir, en las provincias donde el Gobierno no puede intervenir, o no le interesa intervenir, la inflación sobrepasa el 20 por ciento.
Esta cifra se condice con el alza de precios que se deduce al observar el incremento en la recaudación del IVA en agosto, que llegó al 41%. Si a esta cifra se le descuenta el 14 puntos porcentuales que aumenta el consumo en lo que va del año y otros cinco puntos porcentuales por eficacia recaudatoria, se arriba a una conclusión similar: la inflación se instaló en el 22%.
Patricia Giménez, la directora de Estadísticas de Mendoza, confirmó ayer que el dato que ella envió al Indec fue 3,1% y no 1,5% como publicó el Indec. Jiménez pidió al Gobierno nacional que justifique de dónde salió el valor final. “Tienen que justificar ese valor porque si no existió malversación de información pública”, denunció.
El Ministerio de Economía de Mendoza envió una nota a la directora del Indec, Ana María Edwin, donde pide explicaciones. “En virtud de algunas dudas acerca de las cifras, la Dirección de Estadística de Mendoza solicitó por nota la aclaración correspondiente”, indica la misiva del gobierno de Julio Cobos, el candidato a vice presidente por el oficialismo.
Según el economista Gustavo Reyes del Ieral de Mendoza, “desde el año 1980 hay estadísticas de precios en esta provincia, y la correlación con la inflación que se mide en Buenos Aires, es altísima, del 95%”. Esto significa que en el 95% de los casos ambos índices de inflación reflejan valores similares.
Un informe de la consultora Economía & Regiones señala que “resulta llamativo que en el caso de la Ciudad de Buenos Aires, el aumento de precios acumulado en los primeros ocho meses de 2007 sea inferior al incremento del mismo período de 2006. Dado que las demás regiones del país muestran una tendencia creciente”.
Trascendió ayer también cierto malestar en el Gobierno nacional porque consideran que los índices de inflación de Mendoza como de San Luis están “inflados”. En el primer caso porque varios funcionarios de Estadísticas de Mendoza responden al ex gobernador radical Roberto Iglesias. Y en el caso de San Luis debido a una supuesta campaña del Alberto Rodríguez Saá, mandatario de esa provincia y candidato a presidente por la oposición. |