La conducta adoptada ayer por los inversores pareció mostrar que sus ánimos han quedado mucho menos sensibilizados ahora que saben que la Fed está dispuesta a jugar todas sus cartas para evitar que la crisis de las hipotecas sea sinónimo de una crisis general de la economía estadounidense.
Sólo así puede entenderse que hayan pasada por alto dos malos datos sobre la evolución de esa economía que en otras circunstancias (sólo unas semanas atrás) habrían servido de excusa para una nueva ola de ventas de acciones y bonos emergentes y de compras de posiciones en T-Bond.
Las "malas" fueron dos:
- La venta de casas usadas en Estados Unidos cayó 4,35% en agosto al marcar un ritmo anual de 5,5 millones de unidades, con lo que quedó en el rango mínimo del nivel de actividad que esperaban los expertos. Fue la sexta baja consecutiva tras las alzas anotadas entre diciembre y febrero.
- La confianza de los consumidores cayó este mes a su menor nivel en dos años, lo que revela que la crisis ya hizo tomar previsiones al ciudadano común. Según informó The Conference Board, bajó de 105,6 a 99,8 puntos durante este mes, superando ampliamente las expectativas de los analistas que proyectaban una caída a 104,5 puntos en ese indicador.
Pese a todo, en Nueva York, el Dow Jones avanzó 0,14%; el Nasdaq, 0,58%, y el S&P 500 cerró con una ligera merma de 0,03%, lo que permitió que el resto en la región se opere tranquilamente.
Acindar y Socotherm
Por ejemplo, en Buenos Aires, buena parte de la actividad y de los diálogos entre los agentes estuvieron vinculados a la situación de Acindar.
La acción de compañía, que pasó a manos de la brasileña Belgo Mineira y después quedó bajo el control de la gigante mundial Arcelor Mittal (que compró a Belgo Mineira), trepó 7,19% ante los rumores sobre una oferta de compra que lanzaría su controlante para retirarla de cotización.
La especie viene ganando fuerza en las últimas ruedas y motorizó una revalorización del 17,9% del papel desde que circulaba en voz baja. Sin embargo, si los datos que se transmiten boca a boca resultan ciertos, el papel tiene aún recorrido alcista, ya que ayer cerró a $ 4,47 y se dice que el valor pagarían por retirarla supera los 5.
La actividad generada en torno de Acindar permitió al mercado compensar la pausa que se vio en los negocios con Tenaris y Petrobras y dio equilibrio al Merval que cerró neutro (subió apenas 0,02%), pero con menos actividad, ya que se negociaron sólo $ 74,2 millones con acciones locales.
La otra novedad fue que la empresas Socotherm, cuyo papel ayer ganó 4,72%, se adjudicó un contrato por US$ 23 millones para aplicar un tratamiento anticorrosivo sobre 539 km de tubos destinados a la construcción del mineraloducto entre los estados de Minas Gerais y Río de Janeiro, en Brasil.
Javier Blanco
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