Mientras que en Chile los exportadores prevén un “desastre” por el tipo de cambio y los brasileños debaten sobre el efecto beneficioso o no de la caída de su superávit, en la Argentina comienza a preocupar el efecto que tendrá mantener el dólar alto en la economía local.
Sucede que, mientras que las monedas de los principales socios comerciales se aprecian, a partir del debilitamiento de la divisa estadounidense, a la Argentina le está resultando cada vez más costoso importar productos de esos mercados.
El grueso del comercio exterior argentino pasa por Brasil y la Unión Europea. El real y el euro se apreciaron 5% en los últimos tres meses. En contraste, el peso se mantuvo en torno a los $3,17 por dólar.
Desde julio pasado, el euro pasó de u$s 1,36 a u$s 1,41, mientras que el real brasileño bajó de 1,92 reales a 1,82 reales. La misma tendencia se verificó en otros socios comerciales de la Argentina, como Chile, según informó El Cronista.
En el caso de Chile, el presidente de la Asociación de Exportadores, Ronald Bown, aseguró que si el dólar sigue bajando, tras cerrar en 507 pesos el lunes -el menor precio en siete años- provocará un verdadero "desastre" en el sector.
Para Bown, las consecuencias, de continuar la baja en la divisa norteamericana, serían muy serias. Vaticinó que muchas pequeñas y medianas empresas exportadoras se verán obligadas a cerrar sus puertas con el consiguiente impacto en la generación de empleos, y que esto se traducirá en que sólo las grandes productoras podrán seguir con sus actividades.
El tipo de cambio multilateral, que calcula el Banco Central en base a las relaciones comerciales, considera el dólar estadounidense con una ponderación menor al 13%.
Sin embargo, el real tiene un incidencia de 35% en la canasta y el euro de 20%, muy por encima de la divisa estadounidense. La ponderación del peso chileno, en tanto, llega a 5% y la moneda china a 7%.
Como todas las monedas se fortalecieron frente al dólar, dejando al peso argentino fuera de la tendencia mundial, esto implica importar inflación de esos países.
La apreciación real del peso frente al dólar también tendrá consecuencias para la economía. Para la consultora RSH Macroeconomía, además de desincentivar las exportaciones, eleva los costos de las empresas, y reduce el margen de rentabilidad esperado, según el matutino.
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