Sin novedades que pudieran mantenerla a salvo de la toma de ganancias que se generalizó en las plazas bursátiles de la región en las últimas 48 horas (a la espera de novedades sobre la economía en Estados Unidos), la Bolsa porteña cayó ayer 0,26%, una vez diluida la euforia desatada en torno de la oferta de compra que el gigante ArcelorMittal lanzó sobre su controlada local, Acindar.
La baja llegó en otra activa jornada de negocios en la que se operaron nuevamente más de $ 1000 millones -fueron $ 1070,5 millones por todo concepto y más de $ 112 millones en papeles domésticos. La tendencia fue alcista hasta la mitad de la rueda, y la atención de los inversores (el 40 por ciento del total transado con acciones) volvió a concentrarse en el sector siderúrgico.
La pausa parece lógica si se tiene en cuenta que el Merval había acumulado una mejora del 3,31% entre lunes y martes y las plazas que suelen actuar como una referencia para los inversores locales prolongaron ayer su caída, tras haber acumulado varios récords en las últimas ruedas. Así, por ejemplo, en Nueva York, el índice industrial Dow Jones cayó 0,56% y perforó los 14.000 puntos (cerró en 13.968,05) y en Brasil, el índice Bovespa se desbarrancó sorpresivamente 3,1%, sumamente afectado por la fuerte baja que sufrió Compañía Vale do Rio Doce, que cayó casi 8 por ciento.
La mayor cautela con que vuelven a manejarse los inversores en todo el mundo está relacionada con las definiciones que podrían informar hoy las autoridades del Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo y el panorama que podría abrirse mañana, cuando en EE.UU. se publique el dato sobre la creación de empleo, una información que signará las futuras decisiones sobre política monetaria de la Reserva Federal y -por lo mismo- el ánimo de los mercados.
En Buenos Aires, la plaza comenzó a pensar en el día después de la salida de Acindar, lo que motivó una serie de arbitrajes entre acciones que comenzaron a hacerse notar ayer. Así, por ejemplo, la cotización de Acindar, que venía de ganar 13,1%, cayó 0,36% por una toma de ganancias que financió la compra de posiciones en otros papeles del sector.
"El « efecto Acindar» se hace sentir porque genera liquidez y provoca una demanda por arbitrajes hacia otros papeles, como Siderar", explicó Leopoldo Olivari, operador de Bacqué Sociedad de Bolsa. Ese papel, que llegó a operarse con un avance de más de 5% (tocó los $ 26,1) para luego recortar a $ 25,25 y cerrar el día con un alza del 2,2 por ciento.
En tanto, la incertidumbre que acompaña la difusión de un nuevo índice inflacionario, que se presume nuevamente manipulado, volvió a generar ayer bajas en la mayor parte de los bonos emitidos en pesos y con cláusulas de ajuste de capital por CER, las que llegaron al 1,1% en el caso del Discount.
Javier Blanco
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