Los mercados bursátiles de casi todo el mundo se movieron ayer con cautela a la espera de lo que los inversores consideran un dato clave para definir sus próximos pasos: la creación de empleos en Estados Unidos, una información que determinará el accionar de la Reserva Federal respecto de la política monetaria.
En Nueva York, el índice Dow Jones cerró neutro, con un mínimo avance del 0,05%, después de conocerse que Europa no haría cambios en su política monetaria, ya que tanto el Banco Central de la zona del euro como su par de Inglaterra mantuvieron los tipos de interés en el nivel que estaban: 4%, en el primer caso, y 5,75%, en el segundo. También resultó afectado porque se supo que los pedidos a fábricas en Estados Unidos cayeron el 3,3% en agosto pasado, según informó ayer el Departamento de Comercio en Washington, una cifra superior a la que esperaban los analistas.
La Bolsa porteña no fue la excepción, en un contexto de negocios que estuvo, además, contaminado por la incertidumbre que causa la difusión de los índices inflacionarios para las operaciones con bonos indexados. Tampoco el índice Bovespa, de la Bolsa de Valores de San Pablo, aunque por caprichos de la estadística haya rebotado el 0,51%, después de haber caído más del 3% en la jornada anterior.
La curiosidad del día fue que el índice Merval cerró en 2254,32 puntos, sin cambios, con un volumen de negocios que denunció las mayores previsiones que tomaron los inversores: $ 78,7 millones operados en acciones locales, el monto más bajo de la semana.
La protagonista de la rueda fue esta vez la empresa Alpargatas, que tuvo el mayor incremento de precios dentro del panel líder, con una suba del 4%, y un volumen operado de $ 1,1 millones (siete veces más que su promedio de los últimos 180 días) en medio de especulaciones sobre su posible rescate, después de conocido el lanzamiento de la OPA que hizo Arcelor Mittal por la parte que le resta controlar de Acindar.
Cabe recordar que en abril pasado, la compañía brasileña Camargo Correa compró el 31% del capital social Alpargatas y, desde entonces, la posibilidad de una oferta para rescatar el capital flotante de la empresa siempre estuvo en danza.
El resto fue más de lo visto en las últimas dos jornadas: una plaza más chata, como digiriendo la noticia de Acindar, y un movimiento de fondos que delata arbitrajes entre la empresa que dejará de cotizar y otras compañías de similar perfil.
De hecho, Acindar volvió a recortar ganancias al ceder otro 0,55% después de la abrupta suba del 13,1% con que, en su momento, el mercado festejó la confirmación de sus especulaciones sobre una OPA. Siderar, una de las beneficiarias del anunciado retiro de Acindar, subió el 0,2% en una rueda volátil, para pasar a valer $ 25,3 por papel, con lo que consumó su cuarto aumento consecutivo.
Javier Blanco
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