La inactividad en el mercado de bonos en Estados Unidos, por el festejo del Columbus Day, redujo el volumen de negocios en las plazas emergentes, que perdieron una referencia valiosa para sus operaciones, tanto con acciones y papeles de deuda privados como con títulos públicos.
La virtual pausa llegó en un momento en que los mercados esperan nuevos datos sobre Estados Unidos para decidir sus próximos pasos, después de haber tenido que variar sus expectativas el viernes pasado cuando se supo que esa economía seguía generando un buen nivel de empleos, cuando se suponía que comenzaba a destruirlos, afectada por la crisis del sector inmobiliario.
En este sentido, la atención de los inversores previsiblemente girará esta semana sobre la difusión de las minutas de la última reunión de la Reserva Federal (aquella en la que el organismo sorprendió a los mercados al disponer un recorte de 50 puntos básicos en la tasa de referencia), que deberían confirmar la mayor preocupación que ganó a sus autoridades sobre el futuro del nivel de actividad, lo que está previsto para hoy, y en el dato sobre la evolución de las ventas minoristas, por conocerse el viernes próximo.
Mientras tanto, la suerte de los mercados estará ligada a las novedades que cada uno de ellos pueda aportar y, en este caso, las expectativas sobre lo que pueda aportar la Argentina son bajas.
Por eso, no extrañó a nadie que la plaza local mostrara ayer un comportamiento errático en un contexto de escasos negocios. Después de todo, con bonos se transaron apenas unos $ 350 millones, entre lo operado en la Bolsa y en el Mercado Abierto Electrónico, cuando en una jornada normal rara vez cae de 1500 millones, mientras que los negocios con acciones sumaron sólo 47 millones.
El alza del 0,39% con que cerró en ese contexto el índice Merval no es más que una anécdota que sirve para mantener la racha positiva del indicador, que ya avanza un 4,51% en lo que va del mes.
Pero deja escaso margen para el análisis. Tal vez lo más sorprendente del día fue el récord que registró el papel de Petrobras Brasil después de subir un 1,62% para quedar a $ 126, siguiendo el positivo desempeño que la acción muestra en Brasil, donde ayer empujó al indicador Bovespa a marcar un nuevo máximo histórico.
La sorpresa está relacionada con que ese récord llegó al término de una jornada en la que el precio del crudo se negoció en los mercados internacionales con una baja del 2,7%, haciendo que el barril de WTI cotice por debajo de los US$ 80.
La cautela local fue evidente en Wall Street (el Dow Jones cayó un 0,16% y el indicador S&P, un 0,32%), donde los inversores aguardan el inicio de la temporada de publicación de resultados corporativos del tercer trimestre, que comienza hoy con el reporte del principal fabricante de aluminio del mundo, Alcoa.
Javier Blanco
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