El temblor tuvo su epicentro en Nueva York, pero las réplicas golpearon a San Pablo y Buenos Aires. Lo concreto fue que una jornada que arrancó impetuosa y amagó con llevar los precios de acciones y bonos locales a su máximo nivel de los últimos tres o cuatro meses terminó en desilusión.
El cambio de humor estuvo respaldado en algunos datos. El comienzo optimista, con la difusión de buenas cifras sobre la salud de la economía estadounidense (la tercera baja, del 2,4% en su déficit comercial y en los pedidos de desempleo) y el arribo a Wall Street de un balance de Wal-Mart mejor que el esperado.
En consonancia, los índices Dow Jones y S&P 500 exploraban nuevos máximos en Nueva York, mientras que en San Pablo, Brasil, el Bovespa marcaba un récord intradiario y el Merval avanzaba 0,94%, a 2298,7 puntos, y quedaba a un paso de igualar el máximo histórico de 2303,43 que tocó el 23 de julio. A su vez, los títulos de la deuda se operaban con robustas y generalizadas mejoras.
De allí en adelante todo cambió. Una ola de ventas, activada para capitalizar las mejoras que habían tenido en las últimas semanas los papeles que componen el Nasdaq, se contagió al resto de las plazas y varió la tendencia.
¿Qué activó el vuelco? Todo cambió después de que un funcionario del Banco Central Europeo ratificó que ese organismo sigue preocupado por la inflación en la zona del euro (lo que se leyó como un pronunciamiento en favor de un nuevo ajuste alcista en las tasas) y el JP Morgan rebajó sus pronósticos de facturación del buscador chino en Internet Baidu.com.
Ese comentario hizo caer un 10% ese papel y arrastró consigo otros similares (Apple perdió 2,73%; 2,50%, Yahoo, y 5,62%, Amazon, por citar algunos casos), lo que determinó una baja del 1,40% en la jornada para el Nasdaq.
No fue lo único. También se supo que Apple afronta dos demandas por prácticas monopólicas por las características de su software y por las restricciones de su iPhone, que sólo puede usarse con el servidor AT&T.
El contagio local fue evidente. El Merval cerró la rueda con una baja del 1,34%, en parte atenuada por la resistencia de Tenaris y Acindar, que acumularon $ 12 millones en negocios cada una para subir 0,47% y mantenerse sin cambios, en uno y otro caso.
Quienes más sufrieron el cimbronazo fueron los bancos. Cayó 4,39% el Francés; 2,7%, Galicia; 2,3%, Macro, y 1,27%, Hipotecario, en un día en el que el presidente Néstor Kirchner volvió a cargar sobre ellos por el costo de los créditos. Fue más curiosa la evolución del Patagonia, que comenzó el día subiendo un 4% y lo cerró perdiendo un 0,27 por ciento.
La otra nota la dio Alpargatas, que al 5% que cayó anteayer, bajó ayer un 2,1% por la decepción que los términos de la OPA lanzada por Camargo Correa causó entre los nuevamente discriminados inversores minoristas.
Javier Blanco
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