Por FLORENCIA DONOVAN - Con gran alharaca se anunció finalmente ayer el acuerdo entre el Gobierno y los bancos para dar créditos más baratos –muchísimo más baratos que los actuales– tanto para Pymes, como para individuos. Pero terco (o tal vez realista), el mercado no pareció darse por aludido. Las tasas de interés de referencia, como son la que se paga en el sistema por los préstamos entre bancos (el call) o la que paga el propio Banco Central por sus títulos, las Lebac y Nobac, se mantuvieron firmes, e incluso levemente más demandadas que en otras jornadas.
La autoridad monetaria, de hecho, estaría consiguiendo hoy crédito más caro de lo que el Gobierno pretende que los bancos cobren a individuos y Pymes. Ayer, por lo pronto, en el mercado secundario de Lebac y Nobac, los títulos del Central a tasa fija a un año de plazo arrojaban una tasa de interés del orden del 16% anual. Eso que, en teoría, se supone que el Central es uno de los tomadores de crédito de menor riesgo, obviamente, menor que empresas pequeñas e individuos, dado que es además quien funciona como prestamista de última instancia de todo el sistema financiero.
De ahí que, pese a que muchas entidades abiertamente respaldaron la iniciativa del Gobierno de lanzar líneas de crédito al 12% anual para el consumo y al 9% para Pymes que descuenten documentos, por lo bajo, en los bancos no dejaban de reconocer que será difícil que los anuncios se pongan en práctica de manera masiva. El mercado, esgrimen, hoy está muy alejado de los valores que idealmente busca el Gobierno.
“Este tipo de intervenciones nunca son bienvenidas”, ilustró un operador de una entidad de capital nacional. “(El Gobierno) no puede poner una tasa al 9% cuando las letras del BCRA valen casi el doble”. agregó.
Ayer, el call se operaba al 9% entre los bancos de primera línea. Según coincidieron los analistas consultados, parece difícil pensar que pueda bajar, al menos, mientras continúe desacelerándose el crecimiento de los depósitos a plazo fijo por parte del sector privado. No por nada, aún con el mandato de bajar la tasa de sus créditos, los bancos seguían pagando ayer cerca del 12,5% por captar depósitos mayoristas para fondear sus préstamos.
Muy pocas fueron, asimismo, las entidades que hicieron uso de los nuevos mecanismos del BCRA para inyectar pesos al mercado y contribuir a descomprimir las tasas de interés. A partir de ayer, el BCRA incrementó en $ 1.000 millones en el monto disponible a través de los pases activos a tasa fija (llevándolo de $ 2.000 millones a $ 3.000 millones), incorporó dos nuevos plazos para realizar estas operaciones (1 día a 9,75% y 60 días a 10,75%) y redujo la tasa de los pases activos a 30 días de plazo de 10,75% a 10,625%. Con todo, durante la rueda se concertaron operaciones de pases por apenas $ 38,3 millones, mientras que el BCRA recompró títulos por sólo $ 15 millones. |