Los signos de debilidad de la economía estadounidense siguen llegando sin pausa. Y si bien el mercado se repite a sí mismo que la desaceleración no es tan dura como parece, por ahora hay al menos un activo que está recibiendo todos los golpes: el dólar. De hecho, ayer la moneda estadounidense perdió valor contra las principales divisas del todo el mundo. El euro tocó un nuevo máximo histórico, al superar los u$s 1,43 por unidad a lo largo del día. De todas formas, la moneda única no logró cerrar en esos niveles y al final de la jornada retrocedió hasta u$s 1,4296. Y en Brasil, el real se apreció más del 2% en el día y cerró por debajo de los u$s 1,8 por primera vez en 7 años, en u$s 1,785. Claro que en el país vecino la creciente debilidad del dólar no fue el único motivo que impulsó la escalada del real. Un día antes, el Banco Central brasileño había dejado estables las tasas de interés de referencia, rompiendo así con el ciclo de bajas que se venía dando desde septiembre del 2005.
Ayer, los magros resultados registrados por el Bank of America (BofA) repercutieron sobre la cotización del dólar. El informe que indicó que las ganancias del segundo banco más grande de EE.UU. bajaron más de lo pronosticado por pérdidas operativas avivó las expectativas de que la Reserva Federal baje las tasas de interés nuevamente.
A los malos resultados corporativos se sumaron algunas noticias negativas acerca de la economía: el inicio de construcción de viviendas bajó en septiembre por cuarto mes consecutivo. Además, el Departamento de Trabajo informó que la cantidad de solicitantes del subsidio por desempleo subió en la semana del 1 al 6 de octubre en 28.000 y llegó a 337.000, lo más alto en 7 semanas.
“Los datos de hoy (por ayer) se suman a algunas noticias negativas que se conocieron en los últimos días. Tal vez lo más alarmante para los mercados fue la importante salida de capitales que se registró en Estados Unidos en agosto”, dijo un analista local. Ese mes se fueron u$s 69.300 millones del mercado financiero de EE.UU., lo máximo desde 1990.
Con todo esto, para los analistas resulta evidente que la Fed deberá recortar las tasas de interés al menos una vez más este año. Ayer, el mercado descontaba que habría un recorte en diciembre, mientras que se registraba un 70% de probabilidades de una baja de tasas en la próxima reunión –el miércoles, sólo el 40% creía en un recorte para el 31 de octubre–. Ante esta perspectiva, los inversores deciden desprenderse de los dólares y apostar por opciones más rentables. En tanto, el euro gana atractivo gracias a que el BCE sigue sosteniendo sus tasas de interés sin cambios. Así, ayer el dólar bajó 0,6% frente a esa moneda, a u$s 1,4296 por unidad, luego de alcanzar un mínimo de 1,4310. Y en lo que va del año, la divisa se ha apreciado un 8,6%. De todas maneras, “en estos niveles al euro no le queda mucho potencial, al menos desde las variables fundamentales. Los gobernadores del Banco Central Europeo (BCE) ya vienen diciendo que no dejarán que la moneda se siga apreciando, por lo que se espera una corrección a fin de año”, señaló Mariano Arrieta, de Puente Hermanos.
Por su parte, el real también ganó fuerza gracias a la decisión del Banco Central de dejar sin cambios la tasa Selic en 11,25% tras la reunión de política monetaria de este miércoles. Para Mirian Tavares, directora de cambio de AGK Corredora en Brasil, “lo que ocurrió es que las tasas aquí permanecieron estables justo cuando las expectativas de que la Reserva Federal baje las tasas en Estados Unidos están creciendo. El gran diferencial de tasas entre ambos mercados vuelve más atractiva la inversión en activos brasileños. En este contexto, el real se apreció cerca de un 2% y cerró en su mejor nivel en 7 años –desde agosto del 2000–. En lo que va de este año, la moneda acumula un alza del 19,3%. “La moneda brasileña aún le queda potencial de apreciación”, dijo Arrieta. |