LONDRES - El dólar se mantenía cerca de otra mínima histórica frente al euro con la ausencia de declaraciones sobre el billete verde después de la reunión del G7 celebrada este fin de semana, mientras las caídas de los mercados de renta variable están ejerciendo de palanca para el yen. El comunicado de la reunión de Washington no hizo mención alguna sobre la debilidad del dólar o el yen, optando en su lugar por reiterar la solicitud de una apreciación más rápida del yuan chino. Ni siquiera en los márgenes del G-7 se mostró gran inquietud por la caída del billete verde frente al euro, y hasta el ministro de Finanzas alemán Peer Steinbrueck al parecer dijo que el nivel de la moneda única es "irrelevante" para Alemania. "El G7, en efecto, abrió la puerta a una mayor debilidad del dólar al no referirse a la divisa en su comunicado", comenta Geoffrey Yu, de UBS. Por otra parte, el G7 se mostró bastante pesimista sobre las previsiones de la economía argumentando que las recientes turbulencias de los mercados, el alto precio del petróleo y la debilidad del mercado de la vivienda en EEUU van a frenar el crecimiento tras cinco años de gran ritmo. Ahora, la tendencia futura del dólar dependerá de si la Reserva Federal sigue bajando los tipos de interés, una posibilidad cada vez más probable según los expertos. En cuanto al yen, la caída de Wall Street el viernes (la peor en tres meses) y sus repercusiones en las bolsas europeas están dando alas a la divisas japonesa por la mayor prudencia de los inversores, que están deshaciendo posiciones en "carry trades". Hoy no están previstos datos macroeconómicos importantes, por lo que los discursos de Randall Kroszner, miembro del consejo de gobierno de la Reserva Federal, y de Jean Claude-Trichet, presidente del Banco Central Europeo (BCE), se mirarán con lupa, especialmente los de este último para buscar pistas sobre los tipos de la eurozona. "El consenso sigue siendo que los tipos se mantendrán tras la reunión de noviembre del BCE, pero cualquier indicación de un endurecimiento monetario en la eurozona antes de final de año podría hacer que el euro ponga a prueba la barrera de los 1,4500 dólares", comenta James Hughes de CMC Markets. |