La marcada pesadez que afecta a los bonos de la deuda pública, especialmente a los nominados en pesos y con ajuste inflacionario, vuelve a afectar la valoración bursátil de los bancos, que ayer encabezaron las bajas en la plaza accionaria.
Según dejó ver la conducta de sus precios, el sector fue unánimemente castigado en el recinto porteño que, como nota de color, aportó la campanada para el estreno simbólico de la cotización de las acciones del grupo Clarín, que se oyó poco después de las 12, cuando el índice Merval aún caía más del 1,3 por ciento.
Luego, el indicador líder se recuperó hasta acortar su pérdidas al 0,09%, en otra rueda de negocios activa en la que se negociaron poco más de $ 1030 millones en todo concepto, 122,2 millones de los cuales se operaron con papeles de empresas domésticas.
"Hubo mucha volatilidad, que dejó a un mercado por demás selectivo, en donde la flojedad de los bancos resaltó por la baja en los bonos frente a la habitual precaución electoral", consideró Hernán Labrone, analista de Fénix Compañía Financiera.
El mayor castigo recayó sobre Banco Macro que, con su baja del 3,46%, mostró la mayor caída entre las acciones del panel líder. Tampoco fue buena la jornada para el Banco Francés (perdió 2,04%), el Grupo Financiero Galicia (cayó 1,6%), el Banco Hipotecario (retrocedió 0,4%) y hasta el Patagonia, que cedió 0,27% pese a ser un papel que ya cotiza con rezago, según los analistas.
Parece claro que, con los bonos recuperando medio punto porcentual después de haber perdido uno, como viene ocurriendo en las últimas semanas, la cotización de los bancos seguirá condicionada, ya que el mercado los tiene identificados como el sector aún más expuesto al riesgo público argentino.
De hecho, ayer también el balance fue perdidoso.
Los títulos públicos descendieron 0,40%, en promedio, según el índice que elabora el Instituto Argentino del Mercado de Capitales, pese a que los castigados Discount y Par en pesos (este último aún cotiza por debajo del 31% de su paridad, es decir, como si se tratara de un "bono basura", según la descripción común en los mercados para este tipo de papeles) mostraron tímidas recuperaciones.
La sorpresa grata del día fue la mejora del 6,36% que mostraron los papeles de Petrobras local, a la que muchos operadores siguen llamando "Perez" (por su anterior dueño, Perez Companc) después de que el banco de inversión Merrill Lynch subió su recomendación, la que se replicó con más énfasis en el valor de Petrobras Energía ( 9,38%).
La filial local de la compañía brasileña Petrobras abrochó su séptima mejora en ocho ruedas de negocios, lapso en la que se valorizó de $ 3,18 a los 3,51, con que clausuró ayer las operaciones.
Javier Blanco
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