Por LUCIO DI MATTEO - Aunque en los últimos días se hizo un esfuerzo extra para mantener el dólar por debajo de los $ 3,20, en el Gobierno confían que a partir del lunes la demanda será menor. Por supuesto, siempre que Cristina Fernández de Kirchner sea electa presidenta de la Nación en primera vuelta. “Cuando pasen las elecciones, la incertidumbre será menor. Esto producirá una menor demanda de dólares y también mayor renovación de plazos fijos en pesos”, evaluó una alta fuente del área económica. También afirmó que “la intervención de los últimos días no fue tan importante como se dice” y señaló que el Banco Central se dedicó a “mantener la política de flotación administrada”.
En el Gobierno, consideran que a los factores habituales de demanda de los últimos tiempos (remisión de utilidades al exterior, ahorro, resaca de la crisis internacional) se suma la “cobertura que realizan las empresas esperando el resultado de las elecciones”. Pero también esperan que esta “incertidumbre se termine un día después del comicio”, es decir, el próximo lunes 29.
“En los últimos días, las empresas se cubrieron porque no hubo un pronunciamiento público de Cristina sobre el nivel cambiario, pero esa incertidumbre se disipará la semana próxima”, evalúa una fuente del mercado. Lo que está en discusión es si un dólar mayor o menor a $ 3,20 es el adecuado para garantizar el Paco Social, y el Gobierno parece haber elegido a ese valor como techo del 2007.
Desde el Banco Central también consideran que la cobertura en dólares de los últimos días fue una actividad de las empresas más que de las personas, lo que produjo un movimiento mínimo (aunque movimiento al fin) del mercado cambiario. “No podemos asustarnos porque algún día el dólar subió uno o dos centavos, algo impensable en el pasado durante la semana pre–elecciones”, apuntó una fuente consultada.
En el Banco Central apuestan a retomar “a partir del lunes con nuestra política de acumulación de reservas”. Ayer, las mismas terminaron en u$s 42.901 millones, pero supieron estar alrededor de los u$s 44.200 millones. Esa merma de u$s 1.300 millones es considerada tolerable y de poca importancia en la entidad regulatoria, especialmente porque se produjo tras la crisis financiera internacional, la demanda típica previa a elecciones y una mayor remisión de utilidades al exterior. “En otra época, esta combinación hubiera provocado una importante devaluación del peso”, comentó la fuente de la entidad monetaria.
También consideró que muchos plazos fijos en pesos volverán al sistema bancario. “Los vencimientos de las dos últimas semanas fueron, en gran parte, al colchón o a comprar dólares; pero a partir del lunes próximo comenzaremos a ver el movimiento inverso”, apostó. |