El alza del crudo a máximos récord superiores a 92 dólares el barril y una fuerte subida en el precio del oro también golpeaban al dólar, al impulsar el atractivo de las monedas de países ricos en materias primas.
El principal beneficiado con este panorama era el dólar australiano, que tocó su mejor nivel en 23 años frente a la divisa estadounidense <AUD=>.
El jueves, la publicación de una sorpresiva caída en los pedidos de bienes duraderos en Estados Unidos reforzó la posibilidad de que la Reserva Federal baje las tasas de interés en su reunión del 30 y 31 de octubre.
"Los precios del petróleo siguen subiendo y junto con datos económicos más débiles en Estados Unidos, el dólar enfrenta significativos vientos en contra", dijo Sophia Hardy, estratega de UBS.
"Nuestros economistas apuntan nuevamente a un recorte de 25 puntos básicos en la tasa de la Fed la próxima semana", agregó.
El euro llegó a subir a un máximo de 1,4388 dólares <EUR=>, el nivel más alto desde su lanzamiento en 1999.
En la mañana de Nueva York, la moneda moderaba levemente su avance y cotizaba a 1,4376 dólares, con un alza diaria del 0,4 por ciento.
La publicación de una desaceleración en el ritmo de crecimiento monetario de la zona euro agregó algo de incertidumbre sobre el próximo paso del Banco Central Europeo frente a las tasas de interés. Si bien la masa monetaria se desaceleró, aún permanece por encima de la meta del BCE.
"Habrá una gran división en las filas del BCE. Los datos abonarán la campaña para alzas de tasas, pero también los estrategas deberían mirar la posibilidad de un menor crecimiento el año próximo", dijo Bear Stearns en una nota a clientes.
El índice dólar, que mide el desempeño de la divisa frente a otras seis monedas, caía a 77,035 (.DXY: Cotización), su nivel más bajo desde que se creó hace 30 años cuando colapsó el acuerdo de tipos de cambio de Bretton Woods.
Frente al yen, el dólar subía un 0,1 por ciento a 114,33 yenes <JPY=>, mientras que el euro avanzaba un 0,5 por ciento a 164,33 yenes