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Candelaria de la Sota - El mercado recibió con una sonrisa a Cristina Kirchner, a pocas horas de haber sido elegida presidenta. La Bolsa porteña subió 0,43% y el índice Merval alcanzó un nuevo récord, mientras los bonos registraron, en promedio, un alza de 1,5%. En medio de este clima de buen humor, se destacó un dato: el dólar bajó y se vendió a $ 3,18 en las casas de cambio, mientras que el segmento mayorista tuvo una caída más significativa, que se profundizó cuando el Banco Central salió a vender divisas, minutos antes del cierre.
La intervención del BCRA habría profundizado, según algunos analistas, la caída del dólar en el mercado mayorista: ayer la divisa cerró a $ 3,157 tras haber cotizado $ 3,171 el viernes. Así, perdió 1,4 centavos.
En el Banco Central subrayaron que la venta de ayer "no fue significativa", y señalaron que "apenas si rondó los 5 millones de dólares". Pese a esto, hubo quienes sugirieron que se trató de una estrategia del BCRA para bajar el dólar y luego comprar divisas más baratas, y así recomponer el stock de reservas.
"El Banco Central no vendió una gran cantidad de dólares, pero a esa hora ya no había más volumen", sostuvo José Nogueira, de ABC Mercado de Cambios. Y explicó que "en estos días hay poca demanda porque todas las compras de fin de mes que suelen hacer las empresas, fueron hechas antes de las elecciones".
Carlos Lizer, analista del Grupo Puente, subrayó que "desde temprano llegaron órdenes de venta, y durante todo el día el dólar operó en baja, lo que podría volver a ocurrir mañana (por hoy)". Pero consideró que el dólar "se mantendrá con un piso de $ 3,15 y un techo de $ 3,20".
Hay quienes aseguran que al dejar caer el dólar, el BCRA no sólo busca comprar dólares más baratos para sumarlos a las reservas, sino que también apunta a reforzar una estrategia antiinflacionaria, porque con un dólar más barato es mucho menos probable que algunos precios suban.
Más allá de las especulaciones, lo cierto es que ayer
el mercado le sonrió a Cristina Kirchner. Pero los mercados no sólo tuvieron un buen día por el resultado electoral. En el mundo, todas las miradas apuntan a la Reserva Federal, que el miércoles podría
recortar de nuevo las tasas. Eso podría generar euforia, pero también una nueva caída del dólar.