No es cuestión de alarmarse, pero con el valor del dólar cayendo en picada tanto a nivel local como internacional, los analistas ensayan una mudanza a pesos argentinos para invertir en acciones y títulos públicos. Bancos y empresas han vuelto a posicionarse en pesos vendiendo sus dólares, al confirmarse el pronóstico que daba a Cristina Kirchner como clara ganadora en primera vuelta Por JULIÁN GUARINO - Bien podría ser un buen momento para vender los dólares”. El que lo dice es Carlos Lizer, de la mesa de cambio de Puente Hnos. Viejo piloto de tormentas electorales, Lizer sostiene que el cambio de tendencia tiene que ver con la mayor tranquilidad que trajo la confirmación del resultado político del domingo, donde la posibilidad de un ballotage introducía un factor de incertidumbre. “Empresas y bancos han desarmado sus posiciones en dólares y han vendido sus dólares”, dijo el operador, “al no haber necesidad de una segunda vuelta, ya no hizo falta seguir posicionado en el billete para cubrirse de posibles fluctuaciones en el precio”.
Consultado por El Cronista, Lizer señaló que muchos inversores se han volcado al mercado de renta fija y renta variable al especular con una apreciación en el valor de estos activos en pesos.
Con el analista coincide Gustavo Quintana, de Portfolio Personal. Según Quintana “el cambio de expectativas revirtió la dolarización de carteras efectivizadas en los días previos a las elecciones, alentando también las ventas de los principales exportadores”.
El analista sostuvo que “esta combinación desemboca en un proceso en el que el dólar pierde prácticamente todo lo ganado en el mes y confirma la presunción de los operadores, en el sentido de que la autoridad monetaria mantiene un control estricto sobre la evolución del tipo de cambio local”. Lo dicho tiene su fiel testimonio en el alto volumen alcanzado ayer en el mercado: u$s 686 millones, un 23,8% por encima del total negociado el lunes. A eso se le suma otro dato: hubo una mínima intervención del Banco Central, esta vez comprando dólares.
Lo cierto es que si en algún momento de la última semana se temió que la cotización minorista del billete trepara por encima de los $ 3,20 (uno de los valores más altos al que Martín Redrado estaba dispuesto dejarlo llegar) ahora las cosas se han dado vuelta y el valor del dólar va en picada.
En rigor, ayer, el peso mostró una nueva apreciación por tercer día consecutivo, al cerrar en algunas casas de cambio a $ 3,14 para la compra y $ 3,17 para la venta. El tipo de cambio mayorista también cotizó en baja a $ 3,147 para la compra $ 3,148 para la venta.
Otra de las razones que fundamentan la venta de dólares es que en la reunión de hoy, la Reserva Federal podría volver a recortar la tasa de interés de los fondos federales. “Esto impactaría en el valor del dólar que seguiría depreciándose en el resto del mundo razón por la cual muchos están vendiendo”, señaló Lizer.
La contracara es que con rendimientos más bajos en los bonos del Tesoro de EE.UU., se descuenta que retornen capitales a los mercados emergentes atraídos principalmente con los mejores rendimientos que ofrecen y con la consiguiente apreciación de sus respectivos valores.
Por eso el otro movimiento que se da es el de volver a posicionarse en pesos. Quién lo hubiera dicho hace una semana... |