Por LUCIO DI MATTEO - Como en cada recambio de ministro (Felisa Miceli por Roberto Lavagna, Miguel Peirano por Miceli), el pase de banda presidencial en 40 días no provocará un terremoto de cambios en la cartera económica. Más bien se esperan algunos retoques en la búsqueda de un perfil levemente reformado.
Aunque no está confirmada su continuidad, Peirano tiene decididos algunos cambios en caso de ser ratificado. Los secretarios cuya continuidad estaría confirmada son Javier de Urquiza (Agricultura), Eduardo Prina (Legal y Administrativa) y Leila Nazer (Industria). En una situación intermedia están Sergio Chodos (Finanzas) y Carlos Mosse (Hacienda); mientras casi se descuentan las salidas de Guillermo Moreno (Comercio Interior) y Oscar Tangelson (Política Económica).
En el perfil de los secretarios que siguen –De Urquiza, Prina, Nazer– está la clave de los que vendrán: técnicos sólidos, pero con formación y cintura política. De Urquiza, productor agropecuario de Santa Cruz que no dudó en irse de un acto de la Sociedad Rural Argentina sin dar su discurso, es un ejemplo de ello. También Prina, contador y ex militante de la Juventud Radical; o Nazer, con posgrado en Economía y pasado en la UIA.
De los que podrían irse, Chodos cuenta con el asedio de Javier Alvaredo, jefe de gabinete económico. En Washington, llamó la atención que al encuentro con Dominique Strauss-Kahn, nuevo titular del FMI, asistieron Peirano, Redrado y Alvaredo, aunque Chodos estaba en la misma ciudad. Alvaredo participa activamente de la negociación con el Club de París, pero en el Ministerio algunos señalan que –de todas formas– Chodos podría seguir en su cargo.
Carlos Mosse es el otro secretario de continuidad incierta. Fue electo senador provincial en Buenos Aires y, por razones personales, prefiere ejercer ese cargo (Daniel Scioli lo quería para titular de Finanzas, aunque declinó el ofrecimiento); pero está sujeto a lo que decida Kirchner. “Tomará la decisión tras hablar con el Presidente”, cuenta alguien de su confianza. Por ahora no hay candidatos firmes para reemplazarlo.
El que sonaba para una función que comprendería Finanzas y Hacienda era Mario Blejer, ex presidente del Banco Central. Pero la aceitada coordinación de política que se da entre Economía y el BCRA vuelve innecesaria la división del Ministerio. “El Central manejó muy bien la crisis financiera internacional, tenemos sintonía fina con ellos”, comentan cerca de Peirano. “Hay mucha más coordinación que cuando estaba Miceli”, devuelven flores las huestes de Redrado.
La relación entre ministro y banquero central es buena desde hace mucho tiempo; y de la misma forma se llevan los dos con Javier Alvaredo, nombrado representante del ministerio en el BCRA, un cargo que solía ser para secretarios o subsecretarios.
El perfil mixto (técnico–político) de Peirano marcará la formación de su próximo gabinete. “Miguel es el más economista de los políticos y el más político de los economistas, con sólida formación en ambas esferas”, comenta una fuente de Casa de Gobierno. Con esta tónica, el que podría suceder a Tangelson (tiene un pie en la provincia de Buenos Aires) es Osvaldo Alonso, actual subsecretario de Coordinación Económica, que manejó con cautela la comisión negociadora con el Indec (junto a Juan Manuel Abal Medina).
La “silla eléctrica” es la que deja Moreno: Comercio Interior. Habrá que acostumbrar a los empresarios a otro estilo de negociación y se duda que el consenso sea más efectivo que la fuerza. Más importante aún: puede ser un lugar clave para negociar el capítulo precios (el otro es salarios) del Pacto Social. |