Por CLARA AGUSTONI - Como suele suceder en la Argentina, el dólar supo ser un buen indicador de la cautela preelectoral. La divisa estadounidense, que había llegado a operarse a $ 3,20 a mediados de octubre, terminó de borrar ayer toda la apreciación que había logrado en el mes y se ubicó en $ 3,17 en las pizarras, un centavo menos que el día anterior.
Según los expertos, la demanda de dólares tanto de empresas como de individuos se debilitó tras el triunfo de Cristina Kirchner en las urnas. “El mercado se ha tranquilizado tras las elecciones y esto generó un cambio bastante sintomático en la demanda del público. En los últimos dos días, las ventas de dólares de parte de los individuos superaron por mucho a las compras. Los ahorristas están volviendo al peso”, indicó un operador del mercado local.
Pero además, en el mercado mayorista el Banco Central (BCRA) presionó la baja de la divisa con ventas que, entre el mercado spot y el de futuros, superaron los u$s 150 millones. La intervención del organismo sumada a las liquidaciones de exportaciones llevaron a la moneda estadounidense a caer 6 milésimas, desde $3,148 a $3,142.
“La nota de la jornada es que el BCRA vendió dólares durante todo el día”, indicaron desde la mesa de un banco local. Además de ofrecer dólares en el mercado spot, el BCRA volvió a vender divisas activamente en el mercado de futuros, una estrategia le viene dando buenos resultados. Ayer la entidad informó que ganó $ 34 millones con los contratos de octubre, los cuales se suman a los $ 90 millones que ya había obtenido desde que comenzó a vender futuros.
De todos modos, el Central no fue el único que vendió sus dólares. También los exportadores abastecieron al mercado con billetes verdes. “En este período comienzan a tener mayor peso los ingresos del sector agroexportador. Por este motivo, en los próximos días se espera una mayor presión sobre el tipo de cambio, teniendo en cuenta que los commodities están en precios récord”, indicó Carlos Lizer, de Puente Hermanos.
Teniendo en cuenta esto, es probable que de aquí a fin de año el peso siga apreciándose. “Todas las expectativas están puestas a partir de ahora en tratar de anticipar cuál será la estrategia oficial para el último bimestre del año. Comienza la liquidación de exportaciones y eso genera una mayor presión del lado de la oferta de divisas. En este contexto, es lógico prever un cambio de sentido en la participación del Central en el mercado, asumiendo que pasará a transformarse en un comprador importante de dólares”, dijo Gustavo Quintana, de Portofolio Personal.
Ayer, la divisa estadounidense cerró a $ 3,14 para la compra y $ 3,17 para la venta en las casas de cambio, un centavo menos que el día anterior. En el segmento mayorista, la divisa cerró a $ 3,141/3,142 por unidad, seis milésimas menos que el martes. El total de operaciones en el Mercado Electrónico de Cambios (MEC) ascendió en la jornada a u$s 173,364 millones, mientras que en el SIOPEL se transaron u$s 320,029 millones. |