"La sensación sobre el dólar es muy, muy pesimista. En lo que concierne al (tipo de cambio) euro/dólar, no hay noticias, estamos viendo ventas por inercia y probablemente continúen", dijo Adarsh Sinha, estratega cambiario de Barclays Capital.
Los datos fuertes de la economía estadounidense que se difundieron la semana pasada no alcanzaron para colocar un piso debajo de la amplia caída del dólar contra la moneda única europea, y los temores persistentes sobre los riesgos del crédito también seguían afectando al dólar.
El anuncio que hizo el domingo Citigroup, de que podría pasar a pérdida valores hipotecarios por 11.000 millones de dólares, ha generado preocupaciones de que puedan surgir nuevos resultados negativos de ese tipo. El lunes, la calificación crediticia del banco también fue rebajada.
"Hay nuevas preocupaciones sobre los problemas del crédito, los diferenciales (de los rendimientos) se amplían con respecto a la semana pasada y eso es negativo para el dólar. Eso incrementa el riesgo a la baja para el crecimiento y sugiere que esto será más importante en el futuro en relación con los riesgos de inflación", agregó Sinha.
El comunicado que emitió la Reserva Federal estadounidense después de rebajar el mes pasado su tasa de interés referencial había dicho que "los riesgos alcistas sobre la inflación equilibran prácticamente los riesgos a la baja sobre el crecimiento".
A las 0826 GMT, el euro había subido 0,38 por ciento a 1,4519 dólares , tras un máximo a 1,4532, de acuerdo con Reuters, superando el máximo de 1,4528 visto el viernes pasado.
El índice del dólar, que mide la evolución de la moneda contra una cesta de seis divisas principales, llegó a descender hasta 76,175, mínimo en sus más de 30 años de historia.
"El dólar ha sufrido por la firmeza de los precios de las materias primas, los ingresos de capitales fuertes en los mercados emergentes y la continua diversificación de (reservas), y prevemos que el dólar siga débil por ahora", dijo UBS en un informe.