Por SABRINA CORUJO - El tipo de cambio vuelve a ser tema de discusión en el mercado argentino. De hecho, así lo obligan las turbulencias financieras internacionales y la incertidumbre política local. Pero a no preocuparse, por lo menos, hasta diciembre. La realidad es que el temor a que el dólar se dispare tras las elecciones hoy presente en el mercado (algunos hablan de un cambio incluso en $ 3,5) parece no estar en el radar de los economistas que, casi unánimes, desestiman un dólar más allá de $ 3,20 a diciembre. Y la razón es clara: este nivel es funcional al Gobierno.
Los expertos confían en que a la hora de optar por un cambio más competitivo o bien evitar mayores presiones inflacionarias, el Gobierno optará por lo último. El hecho es que si bien la inflación oficial será del 8,5%, la real es de más del 17%.
Pero atención que siempre hay supuestos. Y acá el supuesto más importante es que el contexto externo no se complique aún más. De lo contrario, y acá también los economistas son casi unánimes, el pronóstico para el dólar es reservado. Este escenario hoy menos probable que el primero, no deja de ser una posibilidad. Básicamente, una mayor crisis externa podría poner en serio peligro las cuentas fiscales, el principal bastión del Gobierno. A continuación, las diferentes proyecciones:
n Ramiro Castiñeira, de Econométrica: “Pienso que el objetivo para fines de año, ya pasadas las elecciones, es 3,20. Pero para el año que viene creo que el sendero será al alza con un piso en 3,25. La verdad es que el Banco Central siempre necesita devaluar un poco la moneda para mantener a salvo su balance. Y si ahora se está atenuando un proceso devaluatorio es por que existe un contexto inflacionario que es imposible negar”.
n Miguel Kiguel, de EconViews: “Creo que se mantendrá estable en $ 3,20 por billete. Y el porque es simple: si se trata de que el dólar se aprecie contra el peso existirá un gran riesgo de que se traslade a precios y que la inflación se acelere. Si bien la idea de tipo de cambio alto se mantiene, esta hoy choca contra la realidad. Definitivamente un dólar más alto implica mayor riesgo inflacionario”.
n Aldo Abram, de Exante: “Siempre y cuando se observe el escenario que la mayoría de los analistas está hoy esperando, es decir uno en el que pasen las turbulencias financieras, el techo para el tipo de cambio es 3,20. Pero de no ser así, el pronóstico es reservado, ya que todo se podría complicar seriamente. Mi sensación, por el momento, es que la probabilidad del primer escenario es mayor. La realidad es que mucho dependerá si la crisis externa es mayor, o no”.
n Fausto Spotorno, de Orlando Ferreres: “En las condiciones actuales creo que el dólar se mantendrá en $ 3,20. En primer lugar porque el mismo Central tiene razones para optar por este objetivo. Y en segundo lugar, porque bajo este escenario de alta incertidumbre, dejar que el peso se deprecie puede ser peor ya que aumentaría las expectativas inflacionarias. De hecho, no hay hoy razones fundamentales para una devaluación más allá de lo que sucede en los mercados. Recién, si esto se complica, puede haber subas a 3,25”.
n Esteban Fernández Medrano, de Macrovisión: “Hay dos escenarios posibles. El primero, y al que hoy le doy una mayor probabilidad, supone que no hay un deterioro mayúsculo de la situación financiera externa y que el Gobierno muestra una actitud menos beligerante hacia el mercado. En este caso, el dólar estaría estable. Pero la realidad es que también puede existir un contexto en donde exista un fuerte derrumbe de los commodities y mayor incertidumbre política local. Acá el dólar podría estar arriba de $ 3,30”.
n Osvaldo Cado, de Prefinex: “Para diciembre trabajamos con un tipo de cambio minorista en $ 3,21 por billete. Básicamente lo vemos ahí por un tema inflacionario. Además, un billete en ese nivel reflejaría de diciembre a diciembre una depreciación del peso del orden del 3%, un número que cierra bien los números del Banco Central, las cuentas del Gobierno y dejaría contento a los industriales”.
n Mariano Flores Vidal, de Piekars: “Nuestro escenario tras la elecciones es un dólar en $ 3,20. Hay que tener en cuenta que estamos en una economía con cierta inflación y que uno de los canales por el cual podría impulsarse lo precios es a través de una depreciación del tipo de cambio nominal. Con este objetivo, además, no hay perdidas de competitividad este año”.
EL DATO
En ese nivel cerró ayer el dólar para la venta en la city porteña. De esta forma, y sin la intervención del Central, el billete descendió un centavo. “El desarme de posiciones dolarizadas y las renovadas ventas de los exportadores generaron una presión adicional que no se registraba desde hace tiempo”, se resumió ayer desde la plaza cambiaria. El mayorista, en tanto, retrocedió 0,40% y cerró en 3,1475 por divisa. Por el lado de los futuros, todas las posiciones se reacomodaron hacia abajo. |