El rand, la moneda sudafricana, alcanzó su máximo en casi 18 meses, mientras que la lira de Turquía se aproximaba a su récord en 6 años contra el dólar.
El dólar bajó a nuevos mínimos contra una canasta de monedas principales, cuando un importante político chino dijo que su país debería rebalancear sus reservas internacionales para que las divisas fuertes como el euro contrarresten la debilidad del dólar.
Las acciones sudafricanas (.JTOPI: Cotización) avanzaban un 0,5 por ciento, apuntaladas también por el precio del oro, que se ubicaba cerca de su máximo histórico, y también por el platino.
Pero los "credit default swaps", unos contratos usados como seguro contra el riesgo de reestructuración o incumplimiento de pagos, subían en línea con el nerviosismo de los mercados de acciones.
"Hasta ahora la debilidad del dólar ha sido muy beneficiosa para las monedas (de mercados emergentes). Pero hay una reticencia clara a impulsar a las divisas a niveles fuertes debido a la incertidumbre sobre los mercados de crédito", dijo Elisabeth Gruie, estratega de mercados emergentes de BNP Paribas.
Un índice de acciones emergentes de Morgan Stanley (.MSCIEF: Cotización) contrarrestaba la tendencia de las caídas de las acciones globales, con un alza de 0,32 por ciento para ubicarse cerca de los recientes máximos históricos.
Los diferenciales de los rendimientos de los bonos emergentes soberanos sobre la renta comparable de los títulos del Tesoro estadounidense, una medida de la aversión al riesgo, subían apenas 2 puntos básicos a 206 puntos base, según el índice EMBI de JP Morgan.
Algunos inversores han encontrado un refugio relativamente seguro en los mercados emergentes ante la reciente turbulencia financiera, debido a los fundamentos domésticos fuertes y la no exposición local al mercado hipotecario subprime de Estados Unidos.