Por SABRINA CORUJO - El mercado local sufrió ayer un nuevo revés y la razón fue claramente el importante desarme de posiciones de riesgo argentino por parte de inversores extranjeros. De esta forma, desatada por los cada vez mayores temores de una recesión en EE.UU., la liquidación de activos locales impulsó rojos de hasta 5% en los bonos públicos y del 1,6% en las acciones.
Pero lo que resulta más lamentable, por lo menos desde la óptica del inversor local, es que Argentina estuvo casi sola en esta tendencia. De hecho, el Bovespa de Brasil cerró ayer con un alza del 0,1%, mientras que México cayó pero menos del 1%. En la renta fija pasó lo mismo. Ni los bonos de Venezuela, también considerados de alto riesgo, fueron tan castigados. En bonos en pesos, por ejemplo, el Pro13 y el Descuento cayeron 3% y 3,8% respectivamente. En dólares, el mayor rojo fue para el Descuento (-3,3%). Los cupones, en tanto, perdieron hasta casi 5%.
El Merval, en cambio, cayó 1,6% con líderes como Tenaris perdiendo 5% y Telecom 3,7%. Guillermo Maresco, de Nación Bursátil, dijo que “se respondió al problema de EE.UU. y encima potenció su respuesta negativa a algunos balances. Pienso que está sobrexagerando”.
Es más, hasta EE.UU. se salvó ayer de cerrar sin grandes rojos. Luego de presentar bajas intradiarias de hasta 1,5%, el Dow Jones y el S&P500 salvaron la rueda en los últimos minutos de operaciones gracias a recompras de última hora. En cambio, el Nasdaq fue más perjudicado porque Cisco anunció que se vio afectada por descensos dramáticos de los pedidos de bancos y minoristas algo que, lógicamente, arrastró a las demás acciones tecnológicas. No obstante, el índice logró revertir el rojo de 3% que llego a presentar, cerrando 1,9% abajo.
“Creo que los cada vez más grandes problemas de asimetrías en la información de las entidades financieras generó una nueva ola de incertidumbre. La pregunta vuelve a ser cuál será realmente el rojo del sistema bancario”, dijo Siobhan Manning, del ABN Amro, Nueva York. Y expresó: “parece que hoy nos encontramos en el mismo lugar de agosto cuando todo comenzaba. Sigue existiendo una crisis de confianza sobre la salud del sistema financiero”.
Ahora bien, siempre hay un culpable que impulsa las ventas y el de ayer fue básicamente el discurso (negativo) que dio el presidente de la Fed de EE.UU. ¿Qué dijo? Que la economía de EE.UU. se ralentizará en el cuarto trimestre y que la inflación, debido al alza del crudo y la debilidad del dólar, continúa siendo un riesgo. Además, y como si fuera poco, Bernanke sostuvo que la contracción del mercado inmobiliario probablemente se intensifique. También señaló ante el Congreso americano que espera que las cosas se tranquilicen en este mercado recién durante el segundo trimestre del próximo año. Para Alberto Bernal León, Director Bearns & Stears, el discurso de Bernanke sin dudas no ayudó. “Creemos que volvió hablar sobre la incertidumbre que hay en la economía pero con un tono aún más negativo que en discurso anteriores. Además, tampoco favoreció los rumores que se escucharon sobre la posibilidad de un ataque terrorista”, señaló.
Pero lo cierto es que hubo más culpables. Tampoco ayudó que las cadenas minoristas de EE.UU. dijeran que tuvieron un octubre templado, lo que llevó a Wal-Mart Stores a reportar ventas menores que las esperadas. “Sólo se está reflejando los factores que afectan a los consumidores”, se escuchó. A todo esto, además, se suman las investigaciones del fiscal de Nueva York, quien señaló que reforzará la legislación vigente para poder hacer frente al problema de las hipotecas y préstamos irresponsables. De hecho, la Fed no pudo ayer evitar ayer salir a inyectar otros u$s 32.750 millones. |