Sostenida por los fondos que el Gobierno obligó a repatriar a las AFJP, la Bolsa porteña venía capeando bien un mes complicado para otras plazas. Así como en otras ocasiones los balances sirvieron para oxigenar el mercado, en la actual temporada parecen darle razones para que vuelva a achatarse. Los casos se repiten.
Hace unos días, la que decepcionó a los inversores fue Tenaris al reportar una baja del 14% anualizada en sus ganancias. Ayer, la que jugó ese papel fue Petrobras, que pasó de ser estrella rutilante (tras el anuncio del hallazgo de un yacimiento gigante) a ser la villana, aunque la reacción ya podía intuirse desde que el viernes pasado sus resultados trimestrales se hicieron públicos, una vez cerradas las operaciones.
Los números informados por Petrobras Brasil estuvieron un 20% por debajo de las expectativas del mercado. Y, en un contexto de mercados tan desfavorable, ese sólo dato bastó para que todos los que en los últimos días habían registrado ganancias contables por la revalorización que esa compañía tuvo con el anuncio del descubrimiento que aumentaría en un 50% las reservas brasileñas de crudo, se lanzaran a asegurarlas, mediante la venta en masa de esos papeles.
La caída alcanzó al 7,19% para sus acciones ordinarias en San Pablo (arrastrando al Bovespa a una baja del 4,34%, la segunda del año por su magnitud) y llegó al 9,2% en Buenos Aires, donde cerró a $ 158,5, lejos del récord de 174,5 que logró después de haber ganado más de un 20% tras el trascendental anuncio de la semana pasada.
El retroceso de ese papel, sumado al del 5,4% que registró Tenaris (sigue en racha negativa), fue causa determinante para la baja del 1,77% con que cerró el índice Merval, en una jornada condicionada por la menor actividad en Wall Street debido al Día del Veterano de Guerra.
La toma de ganancias se extendió a las empresas energéticas (Central Puerto cayó 4,17%; YPF, 3,1%; Central Costanera, 3%, y Edenor, 2,1%, entre otras) en un contexto enrarecido por las pujas internas en el Gobierno y la crisis que obligaría a cambiar figuras en el Ministerio de Economía, aunque nadie cree que eso conlleve la modificación de políticas.
El resto del mercado pareció condicionado por los malos balances. A esa lista se suma el reportado por Sociedad Comercial del Plata, que anunció que su pérdida al fin del tercer trimestre se amplió a $ 54,8 millones (era de 18,57 millones hasta el trimestre previo). Sin embargo, el dato más preocupante fue que sus ventas cayeron un 22% en relación con igual período de 2006.
Tampoco habían sido buenos los datos de Acindar, que el viernes pasado comunicó una caída interanual del 31,6% en sus ganancias de los primeros nueve meses por mayores costos y pagos impositivos, lo que hizo que el papel (aunque protegido por su anunciado rescate) perdiera un 0,56 por ciento.
Javier Blanco
|