El "carry" se basa en tomar deuda en monedas de tasa de interés baja, como el yen, para invertir en unidades de mayor rentabilidad, como los dólares de Australia y Nueva Zelanda.
La moneda japonesa extendía las ganancias a medida que el debilitamiento de las acciones de Asia fue seguido por una caída de las bolsa europeas, mientras que los futuros apuntaban a una apertura en baja en Wall Street.
Esto llevó a que los inversionistas vendieran monedas de alto rendimiento, a favor de los activos que representan los refugios más seguros.
"Aún no se ha aclarado la neblina con respecto al efecto de la reciente turbulencia de los mercados. Continúa el ambiente de incertidumbre y esto se está sintiendo en el mercado cambiario", dijo Phyllis Papadavid, estratega cambiaria de Societe Generale.
"El yen ha mostrado una fuerte correlación con el apetito por el riesgo, y en el grado que haya aversión al riesgo, (el yen) tendrá un desempeño superior" al de las otras monedas principales.
A las 1108 GMT, el dólar perdía 0,75 por ciento diario a 110,59 yenes <JPY=>, acercándose al mínimo en 18 meses de 109,10 unidades de Japón visto esta semana. El euro disminuía 1 por ciento a 161,64 yenes <EURJPY=>.
El dólar, presionado por las expectativas de nuevas rebajas de las tasas de interés de la Reserva Federal estadounidense, perdía 0,25 por ciento ante el euro a 1,4620 <EUR=>, a la vista del mínimo histórico de la semana pasada de 1,4752, de acuerdo con datos de Reuters.
El panorama para las tasas de interés en Estados Unidos podría aclararse más adelante en la sesión, con la publicación de los datos de la inflación estadounidense de octubre, a las 1330 GMT.