Los movimientos de las monedas eran exagerados el viernes por la reducida liquidez un día después del feriado en Estados Unidos por el Día de Acción de Gracias. Aparte, los mercados japoneses estuvieron cerrados por un festivo el viernes.
Uno de los miembros del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), Miguel Angel Fernaádez Ordóñez, dijo que él prevé una desaceleración más fuerte de lo que se cree actualmente en la zona euro, y que no hay datos suficientes para disipar la incertidumbre sobre los efectos de la turbulencia financiera.
Los comentarios de Ordóñez recordaron a los inversores que las consecuencias de la crisis del crédito no se limitan a Estados Unidos, donde la Reserva Federal ya ha tenido que recortar sus tasas de interés en 75 puntos básicos desde septiembre, lo que contribuyó a que el dólar tocara constantemente mínimos históricos.
"Los comentarios enfatizan aún más que si bien el mercado ha estado preocupado por la debilidad económica de Estados Unidos, Estados Unidos no es el único que tiene problemas, y el año próximo, a la zona euro también le va a costar, o se va a desacelerar", dijo Jeremy Stretch, estratega financiero de Rabobank.
Los comentarios del funcionario del BCE dieron cierto alivio al dólar, que había caído a nuevos mínimos contra el euro, el franco suizo y frente a una cesta de monedas principales el viernes.
Las nuevas bajas del dólar se produjeron cuando los inversionistas incrementaron sus apuestas a un recorte adicional de la tasa de interés de la Fed el próximo mes, al menos en 25 puntos básicos.
A las 0926 GMT, el euro se cotizaba a 1,4820 dólares, una caída de 0,2 por ciento diaria y bastante debajo del máximo de 1,4966 observado más temprano, según datos de Reuters <EUR=>.