Por JULIÁN GUARINO - Como es costumbre entre artistas que no cobran entrada a sus espectáculos, la semana pasada el Gobierno pasó la gorra. Pregonaba el ya ofertado Bonar X, un título en dólares a 10 años que le había dado satisfacciones recaudatorias (en abril consiguió una tasa de interés de 8,44%). Sin embargo, esta vez fueron las AFJP las que lo terminaron suscribiendo en su totalidad. Ampliamos: las administradoras le compraron al Estado u$s 574 millones en esos títulos aunque, en el neto, ingresaron en las arcas u$s 479 millones, ya que por cada lámina de 100 dólares, se pagaron u$s 80. El premio fue que cada título prometió pagar 10,5% anual de rendimiento. Sin embargo hoy, y debido al tormentoso espectáculo que se cierne sobre la deuda argentina y sobre la emergente en general, estos títulos perdieron valor lo que se traduce en un mayor rendimiento para aquél que decida comprarlos. En rigor, ayer cotizaron a u$s 77, lo que arroja un rendimiento de 11,14% anual. Haciendo números, se trata de una caída del 2%, que en la cuentita bien puede traspolarse a casi u$s 10 millones de pérdida en 6 días.
Claro, las AFJP no sólo tienen Bonar X. De hecho $1 de cada $2 que tienen las Administradoras en su cartera están en títulos públicos. En el total, los bonos acumulados suman cerca de $ 50.000 millones.
Por esta rendija semicerra
da que fue el mercado de renta fija y que afectó tanto al Bonar X como al resto de los títulos locales puede resumirse lo que pasó ayer, jornada que dejó huérfanos a los mercados de la región, ya que en Estados Unidos se celebró el Día de Acción de Gracias (celebración que rememora las peripecias de un grupo de colonos cristianos del siglo XVII que viajaron desde Inglaterra a Estados Unidos, más precisamente a Massachusetts para establecer su colonia, que sufrieron un riguroso invierno, y los que sobrevivieron debieron su suerte a la ayuda y alimentos que los nativos de la zona, los indios Wampanoag, y a la posterior cosecha, por la que desde entonces vienen agradeciendo).
Volviendo al mercado, el magro volumen en títulos de apenas $76 millones en la Bolsa y u$s 126 millones en el MAE (casi la tercera parte de lo que se negocia habitualmente) debe servir de muestra para reflejar el poco entusiasmo con el que se operó sin tener de referencia al mercado estadounidense. Las caídas pronunciadas en títulos de largo plazo (y por ende mayor volatilidad) como el Par o Discount que fueron negociados con una tibia impronta en la bolsa local. Al tomar algo de distancia, el bono Discount en pesos, por ejemplo, título insignia que ya perdió en noviembre un 13%.
Para Francisco Prack, economista jefe de Grupo SBS, “el mercado estuvo muy condicionado por la prima de riesgo argentina, y esto afecta tanto a los títulos como a las acciones”. Según el prestigioso especialista, “no ha habido señales de optimismo” razón por la cual, afianzado en su pesimismo, Prack no espera un repunte del mercado en el corto plazo.
Desde el think tank de Research For Traders, señalaron que la apatía de la jornada de ayer se vivió como una transición “que se retomará con posibilidad de rebote”. El argumento en el que se paran estos analistas es que debido al feriado de ayer, el miércoles muchos inversores habrían vendido sus acciones para no afrontar los riesgos de un día sin operaciones. No obstante, todos los consultados se mostraron partidarios de mantener una posición cautelosa en lo que hace a posicionarse tanto en renta fija como variable a la espera de nuevas señales tanto a nivel nacional (tarifas, acuerdo con el Club de Paris) como internacional (indicadores). Por ahora, para los inversores que buscan una rentabilidad extraordinaria la única alternativa, dicen, será pasar la gorra. |