Las nuevas víctimas fuera de Estados Unidos hasta el momento incluyen a cuatro municipios noruegos y a un banco estatal alemán, que fueron golpeados por la crisis en el mercado de hipotecas de riesgo, conocido como subprime.
"El mercado está cada vez más preocupado (...) porque hay una mayor posibilidad de que los problemas con el crédito y las hipotecas subprime deriven en un evento global y tengan un impacto mayor sobre el crecimiento mundial", dijo Ian Stannard, estratega cambiario de BNP Paribas.
"En este contexto, esperaríamos que las monedas de bajo rendimiento obtengan cierto impulso", agregó.
En las operaciones en Londres, el dólar caía un 0,6 por ciento a 110,52 yenes <JPY=> tras haber tocado el viernes su mejor nivel desde mediados de noviembre.
El euro retrocedía un 0,4 por ciento a 162,35 yenes <EURJPY=>.
Frente al dólar, la moneda única llegó a subir a 1,4661 dólares.
Si bien ese nivel se encuentra tres centavos por debajo del máximo histórico registrado en noviembre, el euro recuperó terreno por un ajuste de posiciones tras haber sufrido la peor caída semanal en términos porcentuales en tres meses <EUR=>.
La semana pasada, el dólar subió un 1,5 por ciento frente a una canasta de monedas, su mayor alza semanal desde junio del 2006, después de que la Reserva Federal consolidó las expectativas de un nuevo recorte en las tasas de interés la próxima semana.
Generalmente, un recorte en las tasas quita atractivo al dólar, pero esta vez la moneda se vio beneficiada con la perspectiva de que una flexibilización monetaria ayudaría a la economía estadounidense a evitar una recesión.
Sin embargo, los inversores eran reacios a asumir grandes riesgos antes de que esta semana tengan lugar las reuniones del Banco Central Europeo y del Banco de Inglaterra. El viernes se publicará además el influyente informe sobre la creación de empleos en Estados Unidos.