El ajuste de la liquidez en algunos mercados del crédito registra niveles que no se veían desde hace años.
La aversión al riesgo y la reticencia a extender préstamos por parte de los bancos fueron agudizadas con una escasez de liquidez estacional, debido a la alta demanda de efectivo para cubrir el período de fin de año.
El martes, las tasas de interés interbancarias a un mes en euros ascendieron a niveles cercanos a los máximos en siete años, mientras que las tasas interbancarias en libras esterlinas en Londres (Libor) se fijaron en su récord en nueve años.
Las preocupacioens por el crédito también pesaban sobre las acciones del sector financiero, contribuyendo a una caída del 1 por ciento en el índice de acciones europeas FTSEurofirst, incrementando aún más la sensación de aversión al riesgo en el mercado.
"Ahora estamos entrando en el período en el que la liquidez tiene una prima, y el flujo de noticias sobre la turbulencia en los mercados del crédito no parece disiparse", dijo Kamal Sharma, estratega cambiario de Bank of America.
"En ese contexto, el mercado aún sigue muy nervioso por la posibilidad de que aparezcan nuevas malas noticias", agregó.
A las 1145 GMT, el dólar cedía 0,7 por ciento contra el yen, a 109,65 unidades de Japón <JPY=> mientras que el euro perdía 0,4 por ciento a 161,30 yenes <EURJPY=>.
En cambio, contra la unidad de Estados Unidos, el euro ganaba 0,3 por ciento a 1,4711 dólares <EUR=>.
Unos datos de la zona euro que se conocieron el martes mostraron que la inflación de los precios al productor se aceleró más de lo previsto en noviembre, sugiriendo que probablemente el Banco Central Europeo ponga énfasis en las presiones de los precios cuando ofrezca su habitual conferencia de prensa tras el encuentro monetario del jueves.
Aún así, la mayoría de los expertos anticipa que la entidad dejará sus tasas de interés sin cambios en el 4,0 por ciento.