Por SANTIAGO CHELALA - Ocho medidas alternativas de la inflación muestran que la suba de precios llega a 20% en lo que va del año, más del doble de la inflación oficial. Las vías opcionales de identificar la suba de precios real, oculta por la intervención del Gobierno en el instituto de estadística, serán utilizadas por los gremios y sindicatos en las negociaciones salariales de 2008 en busca de recuperar el poder adquisitivo perdido a lo largo del año. Hay para todos los gustos, pero todas ponen en ridículo las cifras del Indec.
En las provincias, el Indice de Precios al Consumidor (IPC) llegó a 16% para el combinado de Mendoza y San Luis, los distritos donde la polémica por la alteración de los datos para conformación del IPC Nacional estuvo más expuesta. Mientras que en las provincias no relevadas por el Indec, como Tierra del Fuego y Misiones, la inflación alcanzó 20%.
Asimismo, el Producto Interno Bruto (PIB) tiene su propio índice de precios. Se trata del Indice de Precios Implícito (IPI), que trepó 16,1% en el acumulado de 2007, según se desprende de un informe del Estudio Broda. Mientras que los precios mayoristas, sin tener en cuenta los subsidios, subieron 18,4% en el año (ver infografía).
Por su parte, el costo de los materiales de construcción se elevó 21,6%, aunque aquí también fue clave el boom por el que atravesó la actividad, que tuvo su correlato en los precios.
Aunque con menor intervención que el IPC, estas mediciones también fueron realizadas por organismos oficiales. Desde el ámbito privado, SEL Consultores realizó un seguimiento de los precios que verificó un alza de 16,5% en el anualizado para 2007. También la expectativa de inflación del Consenso Latinoamericano llegó a 17% para la economía argentina.
Para el Estudio Broda, la verdadera inflación macro, representativa del exceso de demanda respecto de la oferta, se estaría ubicando entre 16% y 18%. Mientras para el economista Federico Muñoz, por su lado, la inflación real superaría 20%. “No podemos comparar la medición de los índices provinciales con la metodología nacional porque el cálculo es distinto. Son índices autoponderados, es decir que la ponderación de cada bien es la misma, a diferencia de lo que hace el Indec”. De cualquier manera, el especialista comentó que se trata de una aproximación razonable.
Los empleados del Indec que combaten la intervención oficial, calcularon una inflación de 24,2% para el 2007. En algunas provincias, como en Neuquén, la suba de precios superó el 30%.
Recaudación
En la misma línea, el alza de precios implícita en la recaudación del IVA, al restar el efecto del crecimiento económico y la mejora en la administración tributaria a la recaudación del gravamen, alcanzó 20%. Esta opción cuenta con el atenuante de que sólo considera la economía formal donde la suba de precios fue más pronunciada.
Pero con una recaudación nominal que crece al 33%, y una inflación oficial del 8%, los 25 puntos restantes de incremento real de los ingresos (siempre según datos oficiales) estarían dando la pauta de un logro en materia de eficiencia recaudatoria nunca visto.
El aumento del gasto público, la política monetaria expansiva del primer semestre, el ajuste de precios relativos, la disminución del desempleo, el incremento de la demanda, las subas salariales y la escasez de inversión conformaron un coctel cuyo resultado no pudo ser otro más que una fuerte suba de precios. Lo grave no es la inflación, sino haber roto el termómetro y quebrado la confianza en las estadísticas, decisión que deja sin un marco de referencia a las negociaciones sindicales. |