Los bonos de la deuda argentina volvieron a negociarse ayer con tendencia bajista, especialmente aquellos emitidos en pesos y con cláusula de indexación de su capital.
Retrocedieron hasta 2,42%, como fue el caso del Bogar 2018, uno de los referentes de este tipo de activos financieros por su elevada liquidez. Fue una jornada signada por las ventas puntuales realizadas por inversores que prefieren esperar hasta que mañana el cuestionado Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difunda el dato de inflación de noviembre -que es el que determina la evolución del coeficiente CER porque ajustan capital-, antes de decidir si vuelven o no a tomar posición en ellos.
La retracción del mercado no hace más que mostrar que estos inversores esperan otra medición que burle la realidad (se habla de índices que van del 0,6 al 0,7%) y, por lo tanto, buscaron anticiparse a probables caídas adicionales de este tipo de bonos, que en la mayoría de los casos cotizan como si fueran papeles basura. De hecho, el retroceso marcado y de mayor dimensión entre los títulos de la deuda local se produjo pese a que en la jornada también cayeron los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
Esto demostraría que el riesgo soberano argentino no luce atractivo para quienes desarman posiciones cautelosas, tal vez porque ni la codicia los lleve a tentarse ante un escenario de incertidumbre como el actual, pese a que el Estado pareció blindarse con los recursos fiscales que agregó al subir las retenciones a la exportación.
La lista de bajas entre los bonos en pesos indexados incluyó además al Descuento (-2,04%), el Par (-1,88%), el Bonar V (-0,44%), el Boden 2014 (-1,09%) y todas las series de bonos de consolidación (Bocon) con ajuste de capital, que perdieron ayer de 0,23% a 1,87 por ciento.
Pero tampoco fue un gran día para los bonos en dólares (cayó 1,78% el Par) en un contexto en que la baja mundial de esa moneda y la estabilidad que exhibe en la plaza local (donde va de $ 3,15 a 3,16 hace casi un mes) ya no incentivan el traspaso de monedas, una de las condiciones que hasta fin de octubre estuvo impulsando sus cotizaciones.
Emdersa insiste
En otro orden, y luego de un primer intento fallido, la Empresa Distribuidora Eléctrica Regional (Emdersa) realizará su oferta pública inicial de acciones (IPO), con algunos cambios respecto del plan original. En lugar de la emisión de hasta 94 millones de acciones clase "B" que intentó colocar a un precio unitario que iba de 3,70 pesos a 4,40, el consorcio que agrupa a las distribuidoras eléctricas de Salta (Edesa), La Rioja (Edelar) y San Luis (Edesal) ofrece ahora a los inversores suscribir hasta 75 millones de nuevas acciones a $ 3,45. La compañía, que pretendía tomar hasta US$ 220 millones, ahora redujo sensiblemente sus pretensiones: prevé captar unos US$ 82 millones.
Javier Blanco
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