| La Reserva Federal sólo se tardó un día en amigarse con los inversores luego de su decisión de bajar en 25 puntos básicos la tasa de interés de referencia el martes. Ayer, la entidad presidida por Ben Bernanke, anunció que se unió a otros cuatro bancos centrales con el objetivo de tener una estrategia conjunta para enfrentar la falta de liquidez en los mercados financieros. Ante esta noticia, los inversores decidieron, tibiamente, abandonar el refugio que les brindan los bonos del Tesoro norteamericano y posicionarse en activos de mayor riesgo. Así, el rendimiento del título a 10 años subió 14 puntos básicos a 4,11%. El «Embi Plus», riesgo promedio de los países emergentes, cedió casi 5% para cerrar en 224 unidades. Los bonos argentinos de más largo plazo fueron los más beneficiados ante este nuevo panorama. También ayuda las expectativas que existe en la nueva metodología de medición de la inflación que aplicará el INDEC a partir de enero. A pesar de que en la plaza creen que la manipulación continuará, esperan que sea menos evidente. El Discount en pesos, el principal papel del canje de la deuda, subió 0,70 por ciento y volvió a cerrar por encima de los $ 120. De esta manera se acerca al valor que presentaba en noviembre de $ 125. Los cupones PBI continúan operando en una franja acotada de precio. Por ejemplo, el nominado en pesos ayer ganó más de 1,40 por ciento pero sigue sin poder superar la barrera de los $ 10 y tiene como piso $ 8,50. El Banco Central volvió a intervenir ayer en el mercado mayorista de cambio con el objetivo de mantener el dólar en $ 3,14 para la venta. Apenas bajaba de este valor la entidad presidida por Martín Redrado salía a la plaza y compraba todas las órdenes de venta. En la plaza mayorista, la moneda norteamericana cerró con leves alzas. Para fines de diciembre se pactó a $ 3,137, para enero a $ 3,145 y, para noviembre de 2008, a 3,2790. En las casas de cambio el dólar continúa a $ 3,15 para la venta. |
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