La volatilidad de los mercados internacionales, que ayer no logró ser desterrada por una ofensiva financiera inédita de los bancos centrales, y cierta resistencia por parte de inversores extranjeros hacia la plaza local terminaron por delinear una jornada en la cual los negocios se focalizaron en pocos papeles. La salvedad fueron los bonos argentinos, que, merced al cambio de gobierno y el último dato de inflación, vuelven a atraer a inversores -en su mayoría locales, ya que prácticamente no hubo ingreso de fondos frescos- que parecen apostar a una normalización, o al menos una manipulación menor, en las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Los títulos indexados más líquidos registraron subas que promediaron el 1% en la Bolsa, con picos del 1,25% en el caso del Bogar 2018 (subió un 0,3% en el Mercado Abierto Electrónico, MAE) y del 1,27% para el Discount en pesos (bajó un 0,4% en el MAE). El mismo bono en dólares logró una suba del 2,15%. El Par en dólares, con una caída del 1,76% respecto de la previa, fue el papel que más retrocedió.
La suba se dio en un contexto en el cual los diferenciales de riesgo se achicaron más por las ventas en los bonos del Tesoro de Estados Unidos -que volvió su rendimiento a niveles superiores al 4%- que por las compras de títulos de las economías emergentes.
Los negocios con acciones se concentraron en papeles energéticos, en particular los vinculados con el petróleo, que ayer trepó casi un 5% para ubicarse en los US$ 94,43 por barril en Nueva York. Dentro de este grupo, la diferencia fue marcada por Petrobras Argentina (el papel ganó un 6,61%) y Petrobras Energía (3,71%), que concentraron además los mayores montos negociados. Las acciones de Pampa Holding y Tenaris, que también mostraron un volumen interesante, cayeron un 1,11% y un 0,27%, respectivamente.
El índice Merval, que no logró plegarse a la suba que sobre el final de las operaciones logró Wall Street, cayó un 0,19%, para cerrar en las 2226,12 unidades, con un volumen de negocios que alcanzó los $ 846,08 millones. De ellos, 122,34 millones correspondieron a acciones. Hubo 35 papeles que registraron subas, nueve sin cambios y 55 que cerraron con pérdidas.
La jornada dejó otro dato: la caída en las acciones de los principales bancos locales, que algunos operadores vincularon a la crisis financiera global (que desde hace varios días repercute en las cotizaciones de las principales entidades financieras del globo) y otros, a factores domésticos que perfilan números "magros" en los balances. Más allá de las diferencias de opinión, la intermediación financiera fue uno de los sectores que más crecieron este año.
Las acciones de Grupo Financiero Galicia retrocedieron un 3,29%; las del BBVA Banco Francés, un 2,01%, y las del Banco Macro, otro 1,12%.
Rafael Mathus Ruiz
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