Según el plan, la Reserva Federal de Estados Unidos y otros bancos centrales subastarán fondos de corto plazo para los bancos a partir de la próxima semana, contra una amplia gama de colateral que se puede usar para asegurar los créditos.
Al principio esto fue visto como una señal de que los bancos centrales están comprometidos con soportar a las firmas financieras que les cuesta conseguir fondos en el tenso mercado monetario característico de fin de año.
Esto alentó el apetito por el riesgo y el "carry trade", una estrategia que consiste en conseguir fondos en monedas de tasa de interés baja como el yen japonés para invertir en unidades de mayor rentabilidad, como los dólares de Australia y Nueva Zelanda.
Pero la euforia inicial duró poco y las acciones asiáticas y europeas caían el jueves a medida que los inversores especulaban que las medidas no resolverían inmediatamente el racionamiento del crédito causado por los problemas de las hipotecas subprime de Estados Unidos.
"En parte (la reacción del jueves) es porque los movimientos (del miércoles) fueron muy grandes", dijo Martin McMahon, estratega cambiario de Credit Suisse en Zurich.
"Y en parte, es el reconocimiento de que es alentador que los bancos centrales estén coordinando e involucrándose para responder a las cuestiones de financiamiento de corto plazo, pero que realmente no se responde a la situación general", agregó.
"Fue una noticia alentadora, pero aún está por verse si realmente funciona o no", añadió McMahon.
A las 1128 GMT, el euro perdía casi un 0,5 por ciento a 164,29 yenes <EURJPY=>.
El dólar descendía 0,3 por ciento a 111,87 yenes <JPY=>, retrocediendo del máximo en un mes de 112,46 alcanzado el miércoles, según datos de Reuters.
Ante el dólar, el euro bajaba a 1,4686 unidades de Estados Unidos <EUR=>.