Por Dolores Ayerra - La mala racha continúa en los mercados globales. Los inversores no recibieron bien el salvataje que lanzaron el miércoles los principales bancos centrales del mundo, por entender que más dinero barato no será la solución a la crisis crediticia. Ayer, además, se conocieron dos indicadores vitales: las ventas minoristas de EE.UU. registraron un fuerte aumento de 1,2% en noviembre, una buena señal en relación al consumo, mientras que el índice de precios al productor (IPP) tuvo su mayor incremento en 34 años, con un avance del 3,2% por el aumento del combustible.
Ambas noticias vienen a respaldar la decisión que el martes tomó la Reserva Federal de recortar la tasa en un sólo cuarto de punto. La economía, según quedó en evidencia, sigue afectada por costos en alza, por lo que una profundización de los recortes del interés ya no parece tan probable.
La mayoría de los mercados cerraron con números rojos. Wall Street abrió la rueda en terreno negativo, pero en la última hora algunos de sus índices lograron recuperarse, cuando Bear Stearns dijo que la hipotecaria Freddie Mac, una de las más importantes del país, contaba con suficiente dinero para financiar sus operaciones. Así, el Dow Jones tuvo un magro avance del 0,3%, mientras que el índice S&P 500 subió 0,12%. No fue así para el Nasdaq, que terminó 0,10% abajo.
En tanto, en la región, la mayoría de las bolsas cayeron. Pero la peor performance fue la del Bovespa, que se derrumbó casi un 3% (ver página dos). Sin embargo, la bolsa paulista tuvo sus condimentos locales. “Hubo un revés para el gobierno de Lula, ya que no aprobaron la modificación impositiva del impuesto al cheque, lo que repercutió negativamente en el mercado”, explicó Mariana De Mendiburu, de Portfolio Personal. En el plano local, el Merval tuvo una caída importante de 1,33%, aunque con un buen volumen –se negociaron $174 millones y el 61% se concentró en la acción preferida de Petrobras Brasil (APBR)–. “Gran parte de la baja se debió al retroceso de Petrobras Brasil que cayó un 3,66% y en la rueda llegó a bajar hasta un 4% por la caída del crudo”, indicó De Mendiburu.
En el mercado de renta fija, la suerte no fue distinta y la mayoría de los bonos cedieron, llegando a perder hasta más de 2%. Así, las mayores bajas correspondieron al Descuento en pesos, que bajó 1,83%, mientras que el Par en dólares lo hizo en 2,63%. “Ayer hubo una toma de ganancias en los bonos después de la suba de cinco días consecutivos. De todas formas, el escenario base todavía no se recuperó: aún persisten las dudas en torno al índice del Indec y la negociación de la deuda con el Club de París”, sostuvo Antonio Cejuela, de Puente Hnos. La mayoría de los operadores coinciden en que las próximas ruedas serán muy volátiles. Hoy, puntualmente, los inversores estarán mirando de cerca la inflación minorista en EE.UU.. “Se espera un 0,6% para el índice general. Si el indicador se sitúa por encima, la reacción del mercado no va a ser muy buena”, indicó Leandro Verrier, de Bull Market Brokers. |