La divisa no dejará su estatus de principal divisa de reserva mundial, pese a su debilidad este año y a las recientes medidas de los bancos centrales para diversificarse más allá de los activos norteamericanos
En un foro patrocinado por el Consejo de Relaciones Exteriores de los EEUU y titulado The Falling Dollar: Should we Worry?, los economistas presentes en el panel señalaron que hasta ahora la caída del dólar ha sido metódica y es parte de un ajuste necesario para enfrentar los desequilibrios globales entre aquellas naciones que presentan grandes déficit y superávit comerciales y de cuenta corriente.
La caída del dólar fue a causa de los temores relacionados con el panorama económico de los Estados Unidos, lo que llevó a la Reserva Federal a recortar las tasas de interés en 100 puntos básicos desde septiembre, a 4,25 por ciento.
Este año, la divisa de los EEUU cayó cerca de un 9% contra el euro y una canasta de las principales monedas y también se vio afectado por la reducción de participación del dólar en las reservas extranjeras de los bancos centrales del mundo.
"Un dólar débil es un ajuste importante" al problema de desequilibrio global, dijo Richard Clarida, profesor de economía de la Universidad de Columbia y asesor de estrategia global en el mayor fondo de bonos del mundo, PIMCO.
Naciones con mercados emergentes, como China e India, acumularon miles de millones de dólares en activos norteamericanos tales como bonos del Tesoro. Sin embargo, un alza significativa en activos denominados en dólares también mantuvo débiles a otras monedas extranjeras y a las exportaciones competitivas, lo que ha impulsado los superávit comerciales.
Eso ayudó significativamente a los principales desequilibrios económicos del mundo.
Estados Unidos, por ejemplo, tiene un amplio déficit de cuenta corriente. "No veo un aterrizaje forzoso para el dólar y no lo veo siendo reemplazado como la moneda de reserva mundial", agregó Clarida.
Asoma la inflación En las últimas sesiones, el dólar borró algunas de sus pérdidas, apoyado por una serie de datos económicos de los Estados Unidos generalmente fuertes y los signos de una creciente inflación, lo que podría reducir la necesidad de recortes de tasas más agresivos.
Los panelistas también estuvieron de acuerdo en que el euro no está cerca de reemplazar al dólar como la principal divisa de reserva, ya que acumular un déficit de cuenta corriente no es parte de los intereses de Europa. En el caso de los Estados Unidos, un dólar débil ya ayudó a reducir el déficit de cuenta corriente en el tercer trimestre y aumentó los flujos de capital neto al país, lo que fomentó las exportaciones y tentó a los compradores extranjeros a adquirir bonos y acciones norteamericanas.
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