El diario Wall Street Journal reportó que la firma inversora de Singapur Temasek Holdings adelantaba conversaciones con Merrill Lynch para la inyección de capital, lo que ayudó a mitigar los temores de los inversores en torno a la crisis crediticia, generada por la caída del sector inmobiliario.
Esa dosis de confianza animaba a los inversores a retomar las operaciones de carry trade, mediante las cuales obtienen préstamos en yenes de bajo rendimiento y los invierten en activos de mayor rentabilidad.
"Estamos viendo algo de toma de ganancias en las posiciones en dólares. Hay un ambiente positivo en el mercado de acciones y eso estimula las operaciones de carry trade", dijo Michael Woolfolk, estratega de monedas con Bank of New York Mellon.
En las operaciones de la mañana en Nueva York, el euro <EUR=> subía un 0,4 por ciento a 1,4381 dólares, alejándose de un mínimo en dos años de 1,4308 dólares alcanzando el jueves. Los volúmenes de negociaciones eran escasos debido a que la mayoría de los operadores reducía sus transacciones por el fin del año.
El dólar subió a máximos de mes y medio contra la moneda japonesa a 113,71 yenes <JPY=> y luego cotizaba a 113,67, un alza del 0,5 por ciento en la sesión. El euro ganaba un 0,9 por ciento a 163,44 yenes <EURJPY=>.
"Ese informe de Merrill Lynch ha subrayado que hay inversiones y que los fondos para muchas de estas instituciones están disponibles y ello podría llevar a un aterrizaje suave el próximo año, por lo que no hay razón para el pánico todavía", dijo Woolfolk.
Las monedas de alto rendimiento como los dólares de Australia <AUD=> y Nueva zelanda <NZD=> también subían. El australiano repuntaba un 1,1 por ciento a 0,8675 dólares, mientras que el neocelandés ganaba un 1,0 por ciento a 0,7663 dólares estadounidenses.
El mercado prestó poca atención a un informe económico de Estados Unidos que mostró un avance en el gasto personal y en la medida de inflación preferida de la Reserva Federal en noviembre.
"La combinación de un alza en el gasto en consumo y una fuerte inflación debería ser positiva para el dólar, pero la falta de participantes en el mercado y la desaparición del momento de avance del dólar, va en contra de una reacción en el mercado", dijo Marc Chandler, jefe de cambios globales con Brown Brothers Harriman en Nueva York.