La mayoría de los mercados europeos permanecían cerrados por la Navidad, mientras que la operatoria fue reducida en Asia. En Estados Unidos, Wall Street operará normalmente y de mantenerse el alza iniciada en víspera de Navidad, el apetito por el riesgo podría mantenerse elevado, alentando la demanda de carry trades.
"Con los efectos por fin de año sobre los mercados cambiarios fuera del cuadro, los mercados bursátiles serán el principal barómetro del apetito por el riesgo al acercarse el fin de año", dijo Geoffrey Yu, estratega de UBS, en una nota a sus clientes.
Inicialmente, el yen cayó tras conocerse las minutas del Banco de Japón, que revelaron que los funcionarios estaban preocupados por los altos precios del crudo y por el impacto de la desaceleración en Estados Unidos sobre la economía japonesa.
Los mercados interpretaron las minutas como una señal de que el banco central japonés no subirá pronto sus tasas de interés.
En la sesión global, el dólar subió a 114,39 yenes <JPY=>, cerca de un máximo de siete semanas alcanzado esta semana. Luego, retrocedía a 114,10 yenes, sin cambios frente al martes.
El euro subía un 0,4 por ciento a 165,03 yenes <EURJPY=>.
"El yen podría seguir cayendo después de que las noticias de inyecciones de capitales a las instituciones financieras aliviaron los temores de nuevos problemas por la crisis crediticia", dijo un importante operador de un banco japonés.
"Pero este optimismo podría ser puesto a prueba la semana próxima, cuando se conozcan los datos de empleo en Estados Unidos y se vea cómo la turbulencia de los mercados está afectando la economía", agregó.
El renovado apetito inversor por el riesgo hacía que el euro subiera un 0,4 por ciento a 1,4462 dólares <EUR=>, mientras que la libra esterlina avanzaba un 0,1 por ciento a 1,9825 dólares <GBP=>.